La inversión para cultivar una carga de café no se conduele con los precios que se están pagando en el mercado.

Cecilia González Villa

ceciliagonzalez@lanacion.com.co

 

El panorama no puede ser más negro para los cafeteros en el país. Literalmente la tasa de café se rebozó por cuenta de las serias dificultades que atraviesa uno de los renglones más importantes de la economía local.

En el departamento del Huila, considerado actualmente el primer productor de café en el país las cosas no pintan bien. Un aroma con sabor a problemas recorre las fincas productoras del grano.

La preocupante situación ya ha comenzado a poner nerviosos a los cafeteros que se atreven a predecir un futuro nada halagüeño para ellos. Es que cultivar una sola carga de 125 kilos cuesta en este momento más de $800.000.

Todo esto, mientras el sábado anterior, el presidente Iván Duque anunciaba un paquete de ayudas por 255.000 millones de pesos, cosa que en plata blanca significa unos $ 30.000 para cada cafetero cuando la carga se encuentre por debajo de los $715.000. Pero los cultivadores piensan que realmente poco o nada es lo que les sirve ese incentivo.

Qué hay

Los cafeteros en el Huila creen que la situación tiende a empeorar, pues aseguran, no se avizora una solución real y definitiva a los graves problemas que tienen.

Incluso no descartan que al paso que van, terminarán arruinados y lo peor, con deudas hasta el cuello, como ya lo están muchos de ellos.

“Aquí lo que tenemos es un horizonte. Es que las soluciones del gobierno y la Federación de Cafeteros son caramelos que en nada ayudan a solucionar el problema, por el contrario lo que se ve es que están agrandando y ahondando en él. El famoso Fondo de Estabilización lo que va a ser es un saludo a la bandera”, asegura Octavio Oliveros, conocido dirigente cafetero.

Pero esta no sería la única ley creada para ayudar a buscarle una salida a las crisis cafeteras. Ya existe la 1337 de 2009 como homenaje a la Federación Nacional de Cafeteros, según la cual planteaba la creación de un fondo de sostenibilidad.

Sin embargo, según Oliveros, jamás funcionó porque nunca hubo plata y las cosas siguen empeorando. Ahora, una nueva propuesta del senador huilense Ernesto Macías con un fondo de estabilización del precio del café que está a punto de terminar su tránsito en el Congreso, busca salvar la situación pero para los cafeteros, si no le inyectan recursos, será otra iniciativa que morirá en el papel.

En el departamento del Huila, 35 de los 37 municipios basan su economía en la caficultura, lo que quiere decir que unas 83.000 familias viven de esta actividad, y por eso para los cultivadores el panorama es verdaderamente preocupante.

Y no les falta razón si se tiene en cuenta los costos del cultivo del grano. Para empezar, los precios de los fertilizantes registran incrementos en los dos últimos dos años de un 40 por ciento.

Un bulto de fertilizante le cuesta a un cafetero $90.000, al tiempo que los costos de los herbicidas o matamalezas oscilan entre los $80.000 y 120.000 por galón, dependiendo de la marca.

Otros abonos como el sulfato de amonio, costaba hace dos años, $34.000 y actualmente está en $48.000. El cloruro de potasio no baja de los $78.000 al tiempo que la urea subió de $50.000 a $80.000 el bulto.

Y para cultivar una sola hectárea, los cultivadores requieren contratar al menos 100 jornaleros a los cuales pagan un promedio de $35.000 diarios.

A pérdida

Por eso, para el presidente de la Asamblea Departamental, William González, también cultivador de café, la inmensa mayoría de los caficultores está al borde de la quiebra. Los bajos precios de la carga del grano y los altos costos de los insumos los tiene ahogados.

“El gobierno no ha atendido la situación como debería ser. Los planes de choques con los que ha salido con la complacencia de la Federación, esos 60.000 millones de pesos para subsidiar hasta $30.000 la carga de café es algo que no corresponde a una realidad porque es mucho más lo que se necesita para aliviar esta situación”, afirma González.

Y es que para el diputado González, el alto costo de los insumos para la caficultura obedece precisamente a la falta de una política cafetera clara y seria para el sector productivo. El dirigente gremial sostiene que para frenar los altos costos de los fertilizantes una opción sería que el gobierno interviniera en las importaciones e impedir que las grandes ganadoras sigan siendo las multinacionales que mantienen el monopolio.

Pero por lo pronto, lo cierto es que si los caficultores están invirtiendo más de $800.000 en cultivar una carga de café, entonces están perdiendo más $130.000.

“Hemos dicho que mínimo habría que tasar un precio de sustentación no menor a los $850.000 para poder que los caficultores tengamos un margen de rentabilidad de entre 10 y 15 por ciento y que el gobierno destine un fondo de estabilización de precios”, propone González.

Ante esta situación, el diputado quien también hace parte del movimiento Dignidad Cafetera, advierte que el 24 de abril habrá una gran movilización en la ciudad de Armenia donde se tomaría la decisión de participar un paro nacional agropecuario.

La propuesta de Duque

El sábado anterior, el presidente Duque dio a conocer el paquete de ayudas por 255.000 millones de pesos para ayudar a enfrentar la crisis cafetera. Cada cafetero recibiría $ 30.000 cuando la carga esté por debajo de los $715.000.

Además Duque anunció un aporte de $38.000 millones que complementan los 12 mil millones de pesos que había en el Fondo Nacional del Café, para apoyar la renovación de cafetales a pequeños productores.

No obstante, para los cafeteros en el Huila, la propuesta del presidente Duque no es viable, pues la inmensa mayoría de medianos y pequeños productores venden su café verde mojado, y lo que está ofreciendo el gobierno es para venta del grano pergamino, seco de trilla.

“Cultivar una carga de café vale más de $850.000 y se aspiraba que al menos les pagaran mediante el Fondo de Estabilización siquiera a $900.000, de manera que se pudiera pagar precios reales de lo que implica cultivar una sola carga”, subrayó Oliveros.

Como si fuera poco hay una superproducción de café en el mundo. Se estima que hay por lo menos ocho o nueve millones de sacos del grano.

Solo Brasil estaría proyectado para seguir produciendo mucho más café. Para el 2022 estarían listos para cultivar 75 millones de sacos,  aproximadamente.

No cotizar en la bolsa de New York no es viable según Oliveros, pues el espacio que dejarían los colombianos sería ocupado por otros países productores y sería más bien un daño Es por eso que hay quienes aseguran que lo que ocurre es que los cafeteros están viviendo las consecuencias de haber desaprovechado los momentos cruciales para convertir la caficultura una industria rentable, cuando se cayó el pacto de cuotas.

“Colombia producía 16 millones de sacos pero la orden fue no cultivar más bajando la producción a siete millones de sacos. Por el contrario Brasil, que producía 20 millones llegó a 50 y actualmente está en 65 millones. Vietnam cultivaba 1.2 millones de sacos ya va en 30 millones. Es decir, ese mercado Colombia lo perdió”, puntualizó Oliveros.

De ahí que la propuesta del presidente de la Federación, Roberto Vélez, de no tomar el precio de referencia del café en la Bolsa de New York es para los caficultores descabellada.

Qué dice el Comité

Por su parte, Jorge Montenegro, director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila se mostró satisfecho con el anuncio del presidente Duque y dijo que se trata de una alternativa importante para los caficultores.

Advirtió que es lo que el gobierno puede hacer, pues no son él ni la Federación Nacional de Cafeteros los que ponen los precios internacionales del grano.

Y fue más allá y afirmó que no es justo que el gobierno sostenga los precios del café y que se pague en Colombia la carga a $870.000 dejando una rentabilidad del 10 por ciento y luego se salga a vender por debajo de los $700.000 en el mercado de Estados Unidos.

“Ahí es donde el Gerente de la Federación dice que necesita convocar a todos los gremios del país y es ahí donde necesitamos no pelear como está haciendo cierto grupo, desinformando”, dijo Montenegro.

Pero el dirigente gremial piensa que ante la queja de los cafeteros según la cual la ayuda de Duque no es suficiente, entonces habría que pedir más recursos e insiste en que de nada vale sostener el precio interno del café cuando en los mercados internacionales no lo hacen.

Claramente, para Montenegro, no se puede seguir sosteniendo a multinacionales como Starbucks con la plata que sale del bolsillo de los colombianos.

Y añade que realmente lo que quiere decir el gerente Vélez es que el precio del grano en la bolsa de New York no es un referente de las condiciones de los cafés lavados del mundo y los están pagando como si fueran robusta, que es otra variedad.

En esas condiciones, concluyó Montenegro, que lo que está pasando con el café no tiene que ver con temas políticos pero algunos politiqueros estarían tratando de pescar en río revuelto. Y por eso, el próximo 23 de abril la cúpula de la Federación marchará en Neiva.

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