Centenares de feligreses se congregaron en las diferentes parroquias de la capital opita para celebrar con palmas la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

Los católicos de todo el mundo cumplieron ayer la cita con Jesús en todas las iglesias para celebrar el tradicional Domingo de Ramos con la que dio inicio a la Semana mayor.
Sin importar el sol y el calor, los huilenses demostraron su fe y devoción llevando sus ramos para recibir la bendición.

Esta celebración se conmemora con una procesión, en la cual los cristianos celebran el acontecimiento, imitando las aclamaciones y gestos, que hicieron los niños hebreos cuando salieron al encuentro del Señor, cantando el fervoroso ‘Hossana’.

“Lo más importante es que sintamos la presencia de Dios y que el acontecimiento de la salvación de Jesús renueve nuestras vidas y nos dé un impulso nuevo para continuar construyendo el Reino de Dios entre los hombres”, expresó el padre Zuleín Aldana Garzón.

Según el Vaticano, “el Domingo de Ramos comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión. La relación entre los dos aspectos del misterio pascual se han de evidenciar en la celebración en la catequesis del día”.
Mientras tanto, el padre Juan Carlos Liévano, párroco de Nuestra Señora de Aránzazu, dijo que “la Semana Santa es la oportunidad para empezar a vivir una vida nueva”.

 

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