El Tribunal Superior de Neiva confirmó la condena de ocho años de prisión contra el ex investigador del CTI, Jimeno Fajardo Bonilla, por el delito de concusión.

“Hizo sobresalir ilícitamente su condición de servidor público para hacerse a una indebida utilidad económica, actuación mediante la cual terminó negociando la función pública…”, sentenció el Tribunal Superior de Neiva en fallo contra el ex funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), Jimeno Fajardo Bonilla.

En la sentencia de los magistrados de la Sala Penal de la corporación judicial dejaron en firme la condena de ocho años de prisión contra el ex investigador proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Pitalito, el 6 de junio de 2018.

Fajardo Bonilla fue encontrado responsable del delito de concusión, y condenado además al pago de una multa de 66.66 salarios mínimos mensuales legales para el año 2009.

La investigación contra el exintegrante del CTI en el municipio de Pitalito, inició tras la denuncia de Jesús Quintero Figueroa a quien el funcionario público le habría pedido dinero para agilizar la investigación por la muerte de su hijo en un accidente de tránsito en el municipio de Acevedo, en el año 2009.

 

‘Hay que darle al fiscal’

Quintero Figueroa manifestó en el juicio oral contra Fajardo Bonilla, que días después de la muerte de su hijo, dos amigos Hugo Flores y Santiago Quintero, le recomendaron entrevistarse con un amigo de ellos en la Fiscalía, con quien se reunió, era Jimeno.

El hombre, llegó a la oficina del entonces investigador del CTI en el Valle de Laboyos, con quien habló para instaurar la denuncia  por la muerte de su hijo. “Me dijo que el denuncio ya estaba…que más sin embargo  volviera después…”, recordó Quintero en el juicio.

Agregó que volvió ocho o quince días después donde Fajardo Bonilla, quien le manifestó que debía darle dinero para que el fiscal del caso les colaborara. “Después volví como y me dijo que había que colaborarle con una plata porque tenía que darle al fiscal…”.

Una semana después de la exigencia económica, Quintero Fajardo regresó a la oficina del investigador del Cuerpo Técnico de Investigación, para entregarle el dinero acordado. “Volví como a los ocho o quince días y fueron 300 mil pesos que le di a él….”, manifestó el denunciante.

Sostuvo que el dinero no se lo entregó en la oficina por petición de él, sino en un negocio comercial cercano. “Se lo di en una venta de tinto frente a la Notaria Primera, nos tomamos un tinto…”.

 

Nunca estuvo en la investigación

Quintero Figueroa aseguró el funcionario del CTI le iba a colaborar con el proceso “de mi hijo que para agilizar y colaborarme con el proceso…nunca, nunca hizo nada…”.

No obstante el  fiscal del caso, Julio Vicente Ortiz Martínez, descartó que el acusado hubiera actuado en la investigación, mientras el proceso estuvo a su cargo. “Jimeno Fajardo nunca fue asignado a la investigación”.

Los magistrados del Tribunal Superior de Neiva señalaron que Fajardo Bonilla como investigador del CTI en el municipio de Pitalito “abuso de su cargo…”.

Sostuvieron que se aprovechó de trabajar en la seccional donde se investigaba el homicidio culposo del menor, para obtener ganancias económicas. “Actuó por fuera de su competencia funcional, en un caso donde no había sido asignado como investigador, pero del cual tenía conocimiento…aprovechó esa conexión, hizo sobresalir ilícitamente su condición de servidor público para hacerse a una indebida utilidad económica…”, señalaron los magistrados en la sentencia.

Agregaron que Fajardo Bonilla con su actuación “terminó negociando la función pública, se valió de la misma para obtener una ganancia  personal haciéndole ver al denunciante y a la comunidad que el aparato judicial del Estado actúa con deslealtad, improbidad y falta de transparencia y que solo marcha a cambio de dádivas a sus servidores”.

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