Hace bien la Justicia en no dejar ‘morir judicialmente’ los casos de violencia sexual en el Huila. La queja ha sido reiterativa: las víctimas denuncian, pero la Justicia tarda en tomar decisiones.

Por eso, es plausible que al menos, en dos casos emblemáticos de violencia sexual contra la mujer se registren avances. Uno de ellos fue todo un escándalo en su momento: el señalamiento contra el zar del alumbrado público en Neiva, Emiro Merlano Rueda, un hombre que por muchos años desfiló en los círculos sociales del Huila. Aunque Merlano Rueda no ha podido ser capturado para que responda por abuso sexual, la Justicia ha decidido por estos días empezar el juicio oral. La víctima: una menor de 15 años de edad, quien denunció los vejámenes a los que fue sometida. “Me manoseó, me quitó la ropa, ahí fue cuando perdí la virginidad, porque empecé a sangrar, fue muy brusco”, fue el desgarrador testimonio que ofreció la adolescente.

El otro hecho tiene que ver con dos enfermeros del Hospital Universitario ‘Hernando Moncaleano Perdomo’, señalados de haber violado a una mujer sordomuda y con discapacidad cognitiva en la Unidad de Salud Mental. Más de dos años después de haber ocurrido estos hechos, la Fiscalía ha decidido endilgarles cargos por el delito de acceso carnal a los enfermeros. Adicionalmente, un juez ordenó investigar a un prestante ginecólogo por haber conceptuado inicialmente que en la víctima no había evidencia de lesiones o traumas sexológicos.

En el caso de Merlano Rueda, es lamentable que el presunto victimario no esté respondiendo ante los estrados judiciales. El hombre que por años posó de empresario, poeta y caballero distinguido y honorable, permanece escondido en algún lugar de un país suramericano. Ojalá la Justicia ‘enfilara baterías’ de nuevo para conseguir su captura.

“Es plausible que al menos, en dos casos emblemáticos de violencia sexual contra la mujer se registren avances”

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