Por lo pronto, lo que hay seguro es que la construcción del viaducto de Pericongo es un hecho.

Cecilia González Villa

Ceciliagonzalez@lanacion.com.co

El calvario que viven los usuarios de la vía al sur del departamento estaría cerca de terminar. Todos los esfuerzos hechos desde distintos sectores para sacar adelante el tema podrían estar a punto de dar frutos.

Fuentes extraoficiales le dijeron a LA NACIÓN que de nada le ha valido a la empresa Aliadas para el Progreso sus intentos continuos  por dilatar de todas las formas las acciones encaminadas a mantener todo lo que tiene que ver con el contrato.

Pero no solo han sido solo los plazos solicitados por la compañía, que le han sido concedidos por parte del  Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI.

Además, ahora la empresa en un intento desesperado por lograr salir del impasse ha interpuesto toda clase de recursos ante el gobierno a lo largo de este primer semestre del año.

Sin embargo, debido a los antecedentes por sus innumerables incumplimientos el Gobierno se ha negado en todo momento a concederle un plazo más.

Eso significaría entonces que definitivamente las cosas terminarán mal para Aliadas, sin más dilaciones. Es que hace mucho que quedó  claro que no tiene cómo responder por un contrato que no logró ejecutar y por el contrario causó mucho daño a la región surcolombiana.

Aliadas para el Progreso tenía la tarea de buscar un socio estratégico para salvar la situación, pero que por supuesto tuviera músculo financiero.

Al menos ese era el compromiso adquirido en los últimos meses con el gobierno, pero no pudo llegar a acuerdo alguno, ni con la francesa Eiffage, así como con otra de origen brasilero.

En ninguno de los dos casos Aliadas para el Progreso pudo concluir de manera positiva, lo que finalmente causó que ambas propuestas terminaran en nada.

Al parecer, lo que ocurrió fue que Aliadas habría puesto algunas condiciones que a los otros proponentes no les pareció.

El objetivo era que de lograr un acuerdo con un aliado estratégico éste asumiera el contrato de Aliadas con el fin de  continuar con las obras del proyecto de la concesión vial Neiva- Mocoa- Santana en el Putumayo.

Pese a las situaciones adversas ya conocidas, las cosas podrían comenzar a aclararse para los huilenses y departamentos vecinos, muy pronto.

Entre tanto, avanzan los procesos de los contratos para ejecutar el mejoramiento de vías terciarias o alternas con influencia en el sector de Pericongo.

Después de todo, se convirtieron en una alternativa para hacerle el quite a los inconvenientes causados especialmente en áreas cercanas.

Pero Las intensas lluvias de las últimas semanas por la temporada invernal no han ayudado mucho. De ahí que las recomendaciones de las autoridades para esta Semana Santa cuando aumenta el flujo vehicular  es extremar las medidas para evitar  percances.

Qué sigue

Ahora, todo pareciera indicar que el mes de junio próximo el gobierno pondría fin a la larga espera. Es decir, en ese mes tal y como lo establece la ley, terminaría el plazo máximo que se podía otorgar en casos como este, a la empresa Alidadas.

No obstante, ha trascendido que ese plazo podría vencer antes y entonces se daría paso al proceso de cesión del contrato.

Cabe recordar que hace algunas semanas la ANI había otorgado un plazo para que Aliadas presentara un plan remedial que al parecer, tampoco se hizo. El procedimiento era necesario para que la entidad pudiera levantar el acta de declaratoria de la caducidad del contrato de Aliadas

Pero el gobierno ya tendría un plan b para ejecutar y lograr sacar adelante el proyecto  de la concesión vial Neiva- Mocoa- Santana en el Putumayo.

LA NACIÓN conoció que ya hay una firma colombiana que ha manifestado su interés en retomar el proyecto y el gobierno a través del Ministerio de Transporte estaría contemplando seriamente en iniciar el proceso.

No se salva de sanciones

Mientras tanto, la empresa Aliadas para el Progreso no se salvará de las sanciones, pese a todos los recursos que han interpuesto para salvarse de ellas.

Solo que las sanciones representadas en multas millonarias podrían ser menores si se da la cesión del contrato.

De hecho, a la fecha se sabe que hay pendientes por aplicar penalidades que alcanzarían los 26 mil millones de pesos.

Sin embargo, en busca de una salida que los afecte lo menos posible, Aliadas le estaría presentando cuentas al gobierno según las cuales la empresa ha invertido aproximadamente 300 mil millones de pesos en las obras ejecutadas durante el tiempo que tuvo a cargo la concesión.

Y esa cifra es la que está solicitando la compañía que se le devuelva y que además se le exonere de las multas a las que se han hecho acreedores.

Otros son los cálculos que tiene el Ministerio de Transporte que dan cuenta de que no pasarían de los 150 mil millones de pesos.

“De todas maneras, el gobierno ya está alistando una licitación para el tema Pericongo aparte de la del proyecto de concesión vial. Entonces el nuevo contratista tiene que arrancar por Pericongo con la construcción del viaducto”, reveló una fuente.

Otras condiciones

Por su lado, Aliadas, después de los incumplimientos ha comenzado a aligerar el paso dado que el tiempo se les agota.

Con el agravante de que la firma que ahora ha manifestado su interés de entrar a desarrollar el proyecto ha mostrado sus cartas y expresado sus propias condiciones a la empresa Aliadas.

Es que en todo proceso de cesión, el primer paso se hace ante el contratista actual y posteriormente el gobierno es quien avala o niega la propuesta de la nueva empresa.

Por eso, la de los franceses ni la de los brasileros no llegó jamás ante el gobierno puesto que no lograron ponerse de acuerdo con Aliadas, argumentando que estaban pidiendo mucho.

Así las cosas, lo concreto en esta historia es que por lo pronto ya se tiene adelantado algo para salvar la situación.

Se trata del proyecto de construcción del viaducto de Pericongo que es una de las victorias  alcanzadas por parte de distintos sectores que decidieron ponerse al frente del tema.

Los estudios y diseños ya están aprobados al tiempo que la adjudicación quedaría a cargo de Invías, directamente. Lo mismo ocurriría con todo el mantenimiento del corredor vial que podría tardar un año y medio, más o menos.

Luego se continuaría el nuevo proceso de adjudicación de una nueva concesionaria, cuyo tránsito ya ha comenzado a dar los primeros pasos con acercamientos.

Pero tampoco se puede pasar por alto que también hay una propuesta de la diputada Sandra Hernández quien ha hecho hincapié en la necesidad de que se pida un replanteamiento de las condiciones en las que se entregó la concesión.

Hernández propone que la doble calzada no termine en el municipio de Campoalegre, sino que ésta sea extendida hasta San Agustín.

“El departamento del Huila requiere de norte a sur de vías altamente  competitivas que le permitan garantizar una gran movilidad, sobretodo ahora que tendremos mucho más la posibilidad de tener vía al mar gracias a la vía Isnos-Paletará-Popayán”, subrayó.

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