Tristemente, todo el país está asistiendo impávidamente a una tragedia colectiva: los muertos en accidentes de tránsito. Las cifras de fallecidos, pero también de heridos y mutilados, en percances viales, siguen creciendo dramáticamente. En las carreteras y los municipios, las víctimas no paran. Basta echar un vistazo a los muertos que estaban reportando ayer las autoridades con motivo de esta Semana Santa: 48.

Neiva y el Huila no escapan a esa dolorosa realidad. Los muertos y lesionados por accidentes de tránsito no se detienen y parece que el panorama tiende a empeorar. Y algo que todos sabemos desde hace rato: los motociclistas, en su mayoría, son los protagonistas de estos percances viales. De hecho, el reporte oficial es que en más del 60% de los accidentes que se registran en esta región del país, los involucrados son motociclistas.

Ayer, esta casa periodística tuvo en su portada el impactante accidente de tránsito ocurrido en el sur de Neiva, que dejó un muerto y un herido, y en el que se vieron involucrados un vehículo de servicio público y dos motocicletas. El fallecido era un empleado de Postobón y padre de dos pequeños de tres y cinco años de edad. Más allá de la morbosidad que pudo haber desatado, esa impresionante imagen debió generar una profunda reflexión en conductores de motocicletas y vehículos.

El llamado a los conductores es a la prudencia en las vías. Y a las autoridades a no descuidar no sólo los controles sino las campañas de prevención. En los municipios, se quejan frecuentemente que no existe Dios ni Ley para los usuarios de las vías.

Llegó la hora de que los Alcaldes huilenses ejerzan su papel de primera autoridad y establezcan verdaderos planes para evitar más muertos y heridos en accidentes de tránsito. ¿Serán capaces de hacerlo?

 

“Llegó la hora de que los Alcaldes huilenses ejerzan su papel de primera autoridad y establezcan verdaderos planes para evitar más muertos y heridos en accidentes de tránsito”

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