María Consuelo Plazas Serrato

Como quiera que la Sección Quinta del Consejo de Estado mediante providencia del  11 de abril del presente año declaró la nulidad del acto de elección de Antanas Mockus como Senador de la República “atendiendo a que todos los elementos de la inhabilidad de celebración de contratos se encuentran acreditados”, nuestro dilecto profesor pierde su curul en el Congreso habida cuenta que contra dicha decisión no proceden recursos ordinarios y por tanto no tiene más opción que cumplir con la decisión adoptada por la máxima autoridad de lo Contencioso Administrativo.

Desde ese contexto cabe destacar que hasta el momento de su postulación y posterior elección como Senador de la República, Antanas Mockus fungía como presidente y representante legal de la Corporación Visionarios por Colombia (Corpovisionarios) entidad sin ánimo de lucro que “investiga y asesora entidades públicas y privadas, y diseña e implementa acciones para lograr el cambio voluntario de comportamientos individuales y colectivos relevantes para la convivencia” y por tal razon se hallaba incurso en  la causal de inhabilidad a que hace referencia el numeral 3º del artículo 179 Constitucional.

No obstante  lo advertido por el mismo  Mockus  respecto de que quien suscribía el contrato de Corpovisionarios era Henry Samuel Murraín en calidad de director ejecutivo, la alta Corporación encontró que la representación legal “siempre estuvo en cabeza del demandado en su calidad de presidente de la misma, solo que este, en virtud de la autorización dada por la ESAL, entregó esa potestad al director ejecutivo. Sin embargo, como esa “entrega” no implica el despojo total de la función asignada o que este haya dejado de ostentarla, debe entenderse que el señor Antanas Mockus seguía desempeñando, al menos jurídicamente, el cargo de representante legal”. En ese orden reitera que “pese a la “delegación”, que en realidad es un mandato, el demandado seguía siendo el representante legal, porque esa figura no tenía la potestad para arrebatarle tal condición”.

Cabe recordar que Mockus llegó al Congreso en las pasadas elecciones legislativas por el Movimiento Alianza Verde con la votación más alta en Bogotá y la segunda a nivel nacional dada su singular manera de pensar y hacer política apostándole a la cultura ciudadana como soporte fundamental para superar las tradicionales dificultades del país.

Para concluir solo resta expresar mi pesar por la ausencia del profesor Mockus   pues tal y como lo expresé en alguna oportunidad  “su presencia en el Congreso se constituye en  prenda de garantía para el buen actuar de nuestra máxima institución legislativa por los amplios niveles de confianza que genera y por su vasta estructura intelectual”.

 

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