Caficultores de Santa María piden ayuda para identificar posible plaga que afecta sus cafetales.
  1. La crisis permanente del sector productivo cafetero se debe a los altísimos costos de producción que se reflejan en los valores de fertilizantes e insumos, altas tasas de los intereses bancarios, amenazas de embargos de nuestras parcelas e inmuebles ante la absoluta incapacidad de cumplir los compromisos crediticios; las elevadísimas tarifas de los servicios públicos y los faraónicos ingresos que a nuestra cuenta percibe el ineficiente tren burocrático en la Federación de Cafeteros, como el estrambótico salario que devenga su gerente nacional, ($105´000.000.00 mensuales, más de tres veces lo que gana el presidente de la república, cuatro veces lo que devenga un congresista y cuatro veces un ministro de Estado) más gastos de representación que oscilan en una cifra similar. Junto con ello, los descomunales salarios que se mueven en los distintos comités departamentales, sin que se observen resultados favorables para quienes conformamos la base de la producción cafetera nacional.
  2. Sumado a lo anterior, la zozobra que comienza a sentirse en los campos de Colombia por la aparición de bandas delincuenciales que están saliendo de nuevo a extorsionar, amenazar y si es del caso, asesinar a los indefensos cultivadores, sin que se vea la capacidad de un Estado dispuesto a controlar tan lamentable situación nacida de la incertidumbre jurídica que tiene el proceso de paz en un limbo que no permite su consolidación.
  3. No nos explicamos como la Federación se ha prestado para contratar servicios que son completamente ajenos a su misión y sus objetivos, como alimentación escolar, construcción de megacolegios en el Huila, obras civiles, todas inconclusas, lo que evidencia la torcida intención que facilitar la evasión de licitaciones públicas y el cumplimiento de la ley 80 de contratación.
  4. Una conquista de la lucha de los cafeteros de base fue la negociación de un billón trecientosmil millones de pesos para el pago del Programa al incentivo cafetero (PIC), recursos que manejó la misma federación y que a la fecha no se les han cancelado a todos los cafeteros, no obstante haberse presentado las correspondientes facturas con todos los requisitos legales cumplidos, mientras al mismo tiempo existen las denuncias de pago de dineros a muchas personas que utilizaron facturas falsas, amén de que no son cultivadores del grano.

En este contexto, los cafeteros de base exigimos que los escasos recursos anunciados por el gobierno nacional se entreguen a cada cafetero en fertilizantes, en proporción a la respectiva área cultivada y reportada en la federación por el SICA, eliminando así al intermediario que es quien finalmente se aprovecha de estos recursos. Es una exigencia de elemental justicia.

  1. El Director ejecutivo del Comité de cafeteros del Huila, Jorge Montenegro, quien se lucra laboralmente del esfuerzo diario de los modestos productores de café en el Departamento con inmerecido salario mensual de $25´000.000.oo más un millón de pesos diarios por concepto de viáticos, asegura irresponsable y deslealmente que por el hecho de que quienes reclaman justamente sus derechos como productores del café son “politiqueros tratando de pescar en río revuelto”, a pesar de que reconoce que la situación del sector es insostenible, cuando él y buena parte de la alta y costosa burocracia de la federación y sus comités, buscan y logran permanentemente el apoyo de profesionales y lobbistas de la política.
  2. Los verdaderos cafeteros insistimos en que la Federación nacional y sus organismos deben sufrir una restructuración seria que lleve a que los costos del tren burocrático se trasladen al Fondo de estabilización de precios del café y que a su vez, dicho fondo mantenga información precisa de la procedencia y la proporción de los recursos para su funcionamiento.
  3. Convocamos a todos los cafeteros a una multitudinaria manifestación en la ciudad de Armenia (Quindío), el día miércoles 24 de este mes de abril a partir de las 9:00 A.M. en la cual, de no cumplirse las expectativas reiteradamente planteadas con argumentos que ni el mismo gobierno se atreve a desconocer, fijaremos la hora cero para un gran paro nacional cafetero.

Esta convocatoria no tiene relación alguna con la invitación que está haciendo el Comité departamental para respaldar a su director ejecutivo y las políticas de sometimiento que nos quieren seguir imponiendo como lo han venido haciendo a lo largo de los años.

La manifestación de Armenia en la fecha señalada es la voz de protesta pacífica pero enérgica que tendrá que ser oída por el gobierno sordo del Señor Duque Márquez que en su campaña electoral se comprometió en diferentes escenarios en mejorar de manera significativa la calidad de vida de la gran familia cafetera, promesas que hasta el momento parecen olvidadas.

Ejemplos de lo anterior, la promesa de garantizar el precio de un millón de pesos por carga de café, además de la creación de la pensión de jubilación para los caficultores adultos.

 

De la unidad de los cafeteros de base depende la construcción de nuestro futuro y el de nuestras familias.

Octavio Oliveros  –  Armando Acuña –  Orlando Beltrán Cuéllar  –

120 firmas más.

 

 

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