Las maravillas de la tierra, captadas por el lente de Henry Tovar

Reflexionar sobre el cuidado de la Tierra, preocuparnos más por la contaminación, animales, plantas y medio ambiente, es el motivo de ser del Día de la Tierra que se celebra hoy. Y para no ir tan lejos, bueno es echar una mirada al entorno en que vivimos, a la región que ocupamos para darnos cuenta cómo estamos en este tema. Para ello, busqué a un hombre que si bien no puede ser el más experto en temas ambientales, su mirada a través de la fotografía y la práctica del avistamiento de aves le ha permitido conocer la situación actual de los diferentes espacios naturales con los que cuenta Neiva y el Huila.

Él es el juez de la República Henry Tovar, también director ejecutivo de la Asociación Ornitológica del Huila constituida legalmente ya hace dos años, y que cuenta además con su director científico Mijael Brand Prada, docente de la Universidad Surcolombiana. La asociación está compuesta por biólogos, fotógrafos, estudiantes de biología y un gran número de personas interesadas no solamente en la observación de aves sino también en la conservación y divulgación del medio ambiente.

Henry, neivano, de madre santandereana y padre zipaquireño adquirió ese gusto por la naturaleza y la exploración de los medios naturales cuando su padre hace más de 60 años lo llevó por primera vez al Caquetá y tuvo la oportunidad de conocer aquel paraíso terrenal. Desde esa vez no ha dejado de visitar zonas donde se maravilla con los hallazgos de fauna. El Amazonas, Llanos Orientales, Putumayo y selvas colombianas ha sido sitios de observación de aves para él.

Henry Tovar menciona que Huila es el departamento que cuenta con mayor cantidad de reservas naturales particulares. Se estima que haya unas 67 desde Aipe hasta San Agustín.

“El Huila es un departamento donde la deforestación y las malas prácticas de minería no nos han afectado mucho, pero eso no quiere decir que estemos en la mejor condición, vemos cómo todavía se sigue la tala sobre todo en las zonas de cultivos de lulo, café, pitahaya, inclusive en Neiva van a comenzar un proyecto de cannabis que lo tienen para desarrollarlo en 123 hectáreas las cuales lógicamente van afectar todo el entorno de la laguna El Juncal que para nosotros es un lugar extraordinario en el tema de las aves, no solamente porque allí existen muchas especies sino porque es un sitio donde muchas aves migratorias llegan a pasar sus invernadas y a tomar fuerzas nuevamente para regresar. Eso lo llena a uno de intranquilidad”, comenta.

Indica que en sitios como el desierto de La Tatacoa, las administraciones municipales no han tenido claro cómo debe ser su manejo. “No porque sea desierto quiere decir que allí no haya vida, por el contrario, es un sitio maravilloso donde encontramos creo yo más de 100 especies de aves, y lamentablemente vienen realizando actividades que no son propias del lugar y que sí deterioran todo este medio ambiente, por ejemplo la utilización de motocicletas, permisos para festivales de música, entrar cantidades de personas de manera indiscriminada sin precisamente evaluar qué carga puede soportar ese desierto sin que sufra deterioro”, manifiesta Henry Tovar.

De igual manera menciona que le causa tristeza el Parque Isla de Neiva. “Un sitio que sería maravilloso para la experimentación, donde los muchachos de la universidad puedan ir a hacer sus estudios. Intentamos que la Administración Municipal nos lo diera en concesión pero no pudimos lograrlo, nos dicen que hay un pleito pendiente parece que con algunos contratistas que no cumplieron con el objeto contractual, y está ahí en completo abandono”.

Tan solo en el desierto La Tatacoa se pueden observar unas 100 especies de aves.

Privilegiados

Pese al panorama anterior, el ornitólogo menciona que los huilenses debemos sentirnos privilegiados ante tanta maravilla natural que aún mantenemos. “Vemos con gran satisfacción que, sobre todo en el campo, las personas que ayer fueron depredadores, cazadores, ahora están metidos en el tema de la conservación del medio ambiente de manera directa, pero también están involucrando a su familia, entonces ya hay niños en las veredas que están desarrollando actividades muy importantes”, dice Henry.

Destaca a Palestina como lugar ideal para el avistamiento de aves, además su ubicación geográfica lo hace un municipio especial en materia de naturaleza. “Allí encontramos el Guácharo un ave emblemática del Huila que le dio el nombre al primer parque nacional que fue declarado hace 61 años por el Estado Colombiano. También la reserva privada natural El Encanto, reconocida ya internacionalmente, la reserva La Riviera, conocida por muchos pajareros, allá se puede ir con toda tranquilidad y hacer ciclo montañismo, caminata ecológica”.

De igual manera destaca la reforestación de la cuenca del río Las Ceibas, un trabajo de conservación importante por parte de la CAM y la Alcaldía de Neiva; como también el cuidado con el Jardín Botánico de Neiva, un espacio público que la ciudadanía puede visitar todos los días, y el humedal el Curíbano.

Por último, dice llamarle la atención el avistamiento del Pato de Torrente, un ave que se encuentra en quebradas de montaña y es un indicativo de que el agua es pura, no está contaminada y por eso se quedan a vivir en esos sitios. “Los hemos encontrado en Las Ceibas, en San Agustín en Puerto Quinchana a la entrada del Macizo Colombiano y en la Cueva de Los Guacharos también la hemos podido observar”.

La buena noticia que nos deja Henry, es que no es tan dramática la situación de nuestros lugares naturales, como se presenta en otros sitios como el Amazonas, donde todos los días se están deforestando más de 100 hectáreas de selva milenaria.

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