Recientemente, la Jueza Octava Penal Municipal de Neiva con Funciones de Conocimiento dejó en libertad a la mujer que, en un accidente de tránsito, habría causado la muerte de dos ciudadanos, en hechos registrados en marzo pasado en el barrio Álamos Norte, en el norte de la ciudad.

Como es de conocimiento público, tras el percance vial, la administradora financiera Andrea Milena González Trujillo fue detenida y tras las audiencias de rigor, quedó con prisión domiciliaria. Sin embargo, para sorpresa de muchos, la Juez referida le sustituyó hace poco la medida de detención por la libertad con restricción de salir del departamento del Huila, además de prohibirle conducir vehículos y presentaciones periódicas al juzgado.

El beneficio le fue otorgado, a pesar de que la Fiscalía acusó a la administradora del presunto delito de homicidio culposo. “Andrea Milena violó el deber objetivo de cuidado, por cuanto invadió el carril contrario por donde se desplazaba la motocicleta lo que ocasionó el deceso de los dos jóvenes y  su actuar fue imprudente al conducir en estado de embriaguez”, advierte la Fiscalía en el escrito de acusación.

Todos los jueces de la República merecen el más profundo de los respetos, pero sus decisiones no pueden estar desconectadas de los principios de razonabilidad y proporcionalidad que se requieren a la hora de impartir Justicia. No cabe en la cabeza de nadie que un conductor con algún grado de embriaguez mate a dos personas y reciba esta clase de beneficios, cuando lo que espera el ciudadano del común es justicia.

¿Este es el mensaje que la Justicia le envía a quienes son irresponsables conduciendo en estado de embriaguez y originando accidentes de tránsito? ¿Qué tan razonable puede ser otorgarle beneficios a quien le quita la vida a dos personas de un solo tajo en una vía?

Nuestros Jueces tienen la palabra.

“¿Este es el mensaje que la Justicia le envía a quienes son irresponsables conduciendo en estado de embriaguez y originando accidentes de tránsito?”

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