Albeiro Castro Yépez

A los dieciocho municipios huilenses que en el año 2016 se identificaron como de vocación turística se está sumando Campoalegre, población que tradicionalmente se le ha asociado al tema histórico por albergar en su territorio el sitio de Las Tapias, reconocido como lugar donde aconteció la primera fundación de Neiva y la Capilla Doctrinera de Otas adicionalmente reconocida como Patrimonio Departamental en el ámbito arquitectónico, insumos básicos a los que agrega otras ventajas comparativas a las que les falta convertirlas en ventajas competitivas.

En este sentido cabe mencionar que hace cincuenta años los ufólogos identificaron el cerro tutelar de Otas como un sitio ideal para el avistamiento de ovnis, mentira o verdad, la promoción marco tendencia y Campoalegre recibió varios centenares de observadores, unos nacionales, otros de origen extranjero, tendencia que no se aprovechó debidamente, pero la leyenda continua latente y aún es posible sacarle ventaja socioeconómica.   Posteriormente se construyó el embalse de Betania entronizando la piscicultura como una nueva actividad productiva, si bien es cierto, se opera un embarcadero de carga en el sitio de Seboruco, el sitio reclama la construcción de un Mirador con facilidades para el embarque turístico con enfoque especializado en el conocimiento de piscicultura. Otro proyecto importante es el Parque Temático del Arroz iniciativa privada muy bien concebida, pero reclama apalancamiento financiero para su desarrollo y por supuesto asistencia técnica para la construcción del concepto cultural y sus respectivos guiones para turismo, sin desconocer que ha llegado otra inversión para desarrollar un hotel temático fundamentado en desarrollos de licores autóctonos y con especificaciones de confortabilidad para huéspedes y comensales.

La cultura como siempre es un importante apoyo, pero reclama mayor protagonismo, en esto trabaja el Maestro Luis Carlos Álvarez Camacho que organiza anualmente desde hace siete años el Festival de Música Andina, un evento que atrae a los especialistas y aficionados a este género musical, constituyéndose en un verdadero atractivo turístico para Campoalegre. Por supuesto que se debe hacer mención del Reinado Departamental del Arroz un evento que como todos los reinados colombianos es un mix de folclor con rumba, combinación que contribuye a la dinámica económica de la municipalidad. Vale la pena que a la música se le sumará la recuperación de la memoria oral gastronómica que le dio tanta fama a Campoalegre, entre ellas, los guisos de arroz con las vísceras de cerdo, los turrones de azúcar rellenos de aguardiente conocidos popularmente como “borrachos” y los bocadillos de arroz, pero también, las reconocidas vasijas de arcilla que elaboran los artesanos de La Vega, producto que todavía es posible comprar en el camino al Hobo. Seguramente existan muchas otras ventajas comparativas que no se alcanzan a mencionar, pero lo cierto es, que ordenando la casa se puede aspirar al reconocimiento como destino turístico.

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