RICARDO AREIZA

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El velódromo de Pitalito, diseñado como un centro deportivo de alto rendimiento, será definitivamente terminado antes de culminar el año, confirmó el alcalde Miguel Antonio Rico. La obra, paralizada desde hace cuatro años y cinco meses, será reactivada en menos de un mes, lo que garantizará ahora sí, su culminación.  El proyecto quedó ejecutado en un 90%.

El escenario deportivo para la práctica del ciclismo de velocidad con proyección olímpica será concluido con recursos propios. La excesiva intervención de funcionarios del Departamento Nacional de Planeación, encargados de hacerle el seguimiento, impidió la cofinanciación con recursos de regalías petroleras.

“Superadas todas las dificultades que ocasionaron la parálisis del proyecto podemos garantizar su culminación”, aseguró el mandatario laboyano.

En esta última fase se terminará totalmente la pista, la cubierta de las graderías, los camerinos y las baterías sanitarias. También la terminación de las barandas para la entrada de túnel de acceso, las graderías y los acabados. Además, la iluminación externa.

VIDEO DEL ESCENARIO ABANDONADO 

El nuevo contrato

El contrato fue adjudicado al consorcio Velódromo  2019 representado legalmente por el ingeniero Alberto Polanía Menza, según Resolución 393 firmada por el alcalde Miguel Antonio Rico. La inversión final ascenderá a 2.200 millones de pesos, provenientes de dos créditos internos.

El contratista tendrá un plazo de seis meses a partir de la suscripción del acta de inicio para terminar el escenario deportivo para la práctica de ciclismo de velocidad con proyección olímpica. Las obras civiles que hacen falta tendrán una inversión de 1.253 millones de pesos y 732 millones la iluminación externa, actualmente en licitación, lo mismo que las dos interventorías.

“El contrato ya fue adjudicado en una licitación pública, estamos adelantando los trámites de legalización para iniciar las obras finales en el mes de junio, conjuntamente con las interventorías, actualmente en proceso de selección”, afirmó la jefe de Contratación, Jessica Dayana Porras Valderrama.

“La meta-dijo- es poder inaugurarlo en diciembre, antes de terminar el año y entregar el escenario deportivo al servicio de los deportistas del sur del país”.

La iluminación externa, el otro componente, se encuentra en proceso de selección a través de un concurso de méritos, a punto de culminar. Como posible contratista figura el consorcio Electrisur, el único proponente.

El nuevo contratista.

La financiación

Ante las trabas colocadas por la Subdirección de Regalías para ajustar el proyecto y facilitar su terminación, la administración laboyana descartó la cofianciación y decidió ejecutar las obras faltantes con recursos propios.

En estas condiciones, el Concejo autorizó el cambio de destinación de un crédito aprobado por el Banco Agrario. Además, lo autorizó para suscribir otro contrato con Bancolombia por otros mil millones de pesos.

“Los recursos están asegurados y debidamente soportados, lo que garantizará la culminación del velódromo. Esta obra tendrá un gran impacto para Pitalito, epicentro nacional de café de alta calidad y capital deportiva del Huila”, afirmó la jefe de Contratación.

“Con esta obra totalmente terminada, se complementa la Villa Olímpica. Además, está en proceso la construcción de una cancha sintética para fútbol que sumará a las canchas para baloncesto uno de los deportes de mayor tradición en Pitalito”, afirmó.

La cubierta, graderías, iluminación y terminación de la pista las obras pendientes.

Megaobra

El proyecto fue gestionado en el 2013 por el alcalde Pedro Martín Silva. El valor inicial estimado fue estimado en 4.401,28 millones de pesos. Sin embargo, llegó a 5.682,71millones de pesos provenientes de regalías.

El contrato original  No. 220  fue adjudicado el primero de julio de 2014 al consorcio CFM & N representado por Carlos Eduardo García Trujillo. Lo suscribió el secretario de Gobierno, Jorge Enrique Motta Carvajal quien fungía como alcalde encargado. El plazo de ejecución era de seis meses.

La interventoría técnica fue contratada con la ingeniera bogotana Natalia Amador Baquiro, representante legal de la firma Ingenieros Consultores y Constructores ARG S.A.S. el 15 de julio de 2014 por un valor de por un valor de $235,01 millones de pesos.

Iluminación en proceso de selección

Los enredos

La parálisis no fue fortuita. Fue producto de una deficiente planeación en el proceso pre contractual.  Los estudios técnicos no fueron suficientemente rigurosos. Tampoco la interventoría. No hubo veeduría ciudadana y para completar, las excesivas trabas colocadas por la Subdirección de Regalías terminaron impactando la financiación. Pero además, se atravesaron para facilitar la terminación con recursos del Fondo de Compensación.

“En realidad fueron muchas las dificultades que se presentaron y que evitaron la continuidad y terminación del centro deportivo, como estaba planeado desde el inicio del actual mandato”, explicó Porras Valderrama.

Los estudios y diseños estructurales, sanitarios, hidráulico y eléctricos registraron serias falencias que impidieron agilizar las obras e incrementaron los costos inicialmente calculados.

Los diseños del proyecto fueron modificados en cuatro oportunidades; el plazo inicial estimado en seis meses se extendió por 30 meses (incluyendo adiciones y prórrogas). El término fue ampliado en tres oportunidades por un lapso total de 157 días.

El alcalde Pedro Martín tuvo que adicionar recursos por 850, 21  millones de pesos. Sin embargo, fueron insuficientes para culminar el proyecto.

Por estos hechos, la Contraloría General de la Nación, adelanta actualmente un proceso de responsabilidad fiscal por el detrimento patrimonial generado. Al proceso fueron vinculados los dos mandatarios locales, la secretaría de Vías de la época, Sociedad CFM Ingeniería Limitada encargada de la construcción y las Sociedad CFM Ingeniería Limitada en calidad de interventora.

La contratación

El alcalde Pedro Martín Silva presentó el proyecto al Ocad  el 18 de septiembre de 2013 por un valor inicial de 4.712,68 millones de pesos.

El proyecto fue aprobado por el Ocad, organismo encargado de la distribución y control de los recursos de regalías,  según Acuerdo 01 del 30 de septiembre de 2013. Además, fue avalado por el Departamento Nacional de Planeación y por Coldeportes.

No obstante, previo a la contratación de la obra fue necesario realizar ajustes a las cantidades de obras y creación de nuevos ítems no previstos inicialmente, de acuerdo con los requerimientos del diseñador, pero sin incrementar el presupuesto inicial del proyecto.

En los diseños iniciales, inexplicablemente, no se incluyeron la red eléctrica interna, las graderías ni los camerinos. Además las redes de acueducto, alcantarillado. En total se crearon 49 items nuevos. Los ajustes fueron aprobados el 18 de febrero de 2014.

El valor inicial estimado fue estimado en 4.401,28 millones de pesos. Sin embargo, llegó a 5.682,71millones de pesos provenientes de regalías. El saldo quedó congelado.

El contrato de obra No. 220  fue adjudicado el 24 de junio de 2014 al consorcio CFM & N representado por Carlos Eduardo García Trujillo (Resolución 349 del 24 de junio de 2014).

El primero de julio lo firmó el secretario de Gobierno, Jorge Enrique Motta Carvajal quien fungía como alcalde encargado. El plazo de ejecución: seis meses.

La interventoría técnica fue adjudicada a la ingeniera bogotana Natalia Amador Baquiro, representante legal de la firma Ingenieros Consultores y Constructores ARG SAS. El 15 de julio de 2014 por un valor de por un valor de $235,01 millones de pesos.

Ante el incumplimiento la Subdirección de Control y Vigilancia de las Regalías, adscrita al Departamento Nacional de Planeación (Resolución 1384 de 2017) suspendió los giros lo que ocasionó la parálisis total del proyecto. La decisión, antes que facilitar la terminación, desfinanció el proyecto.

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