Julio Enrique Ortiz Cuenca

 

“No se acabará la delincuencia mientras subsistan las oprobiosas condiciones sociales y económicas en que se encuentran millones de compatriotas, niños que, desde el propio vientre de sus madres desnutridas, antes de nacer ya están condenados a la miseria”. Pensamiento e ideario de Rodrigo Lara Bonilla como epígrafe de la escultura en su memoria instalada en la plaza de banderas de la Gobernación del Huila al lado del expresidente Misael Pastrana Borrero y en un futuro de José María Rojas Garrido único huilense y colombiano que ha sido  Presidente de la tres ramas del poder público: Presidente de la república, Congreso y Corte Suprema de Justicia, busto colocado por el Gobernador  Carlos Julio González Villa en el aniversario dela muerte de Rodrigo Lara Bonilla, donada por la Naciones Unidas –programa contra la droga, el delito y  el crimen organizado transnacional-por gestión de Lina  Ortiz Olaya Asesora de la Casa Fiscal del Huila en Bogotá. 35 años después de su magnicidio, como en el tango de Gardel “todo sigue igual, nada es mejor….”

La corrupción ha inficionado las entrañas de los sectores públicos y privados, se ha envilecido el arte de la política, la justicia ha perdido credibilidad y confianza y el narcotráfico ha multiplicado el consumo, mercadeo y exportación ilegal con más de 200.000 hectáreas sembradas que amenazan la salud y vida de los colombianos especialmente de los jóvenes, acabando con las fuentes hídricas, paramos, recursos naturales y medio ambiente. Como lo denunciara Rodrigo en frase que aún se encuentra vigente la mayoría de colombianos antes de nacer están condenados a la miseria, aumenta la pobreza y aparecen los llamados vulnerables de la clase media que se empobrecen en una sociedad desigual e injusta que indiferente ve crecer la cultura de la corrupción y la impunidad.

Rodrigo Lara Bonilla en el peregrinaje fugaz y fulgurante de su existencia dejo como ejemplo y legado su lucha decidida y sin temores, aun a costa de su propia vida, contra   el delito, el narcotráfico, los carteles y la mafia. Soñaba con una patria mejor, con ser Presidente de la Republica y según su condiscípulo y magistrado de la Corte Suprema de Justica Manuel Gaona Cruz inmolado en la toma del Palacio de Justicia por el M19, “solo la providencia y la inesperada muerte pudo cambiar el solio de Bolívar por la imperecedera gloria de prócer y mártir.” Julioenriqueortiz@yahoo.com

 

Comentarios