Marcha por las abejas y los polinizadores, en la Primera Fiesta Abejil de Oporapa" en celebración del Día internacional de las Abejas, evento organizado por la CAM y el grupo COOAGROSANROQUE del municipio de Oporapa.

Abejas, grandes y unas más pequeñas, otras con flores o tocando alegres las trompetas se dieron cita en la primera Fiesta Abejíl que se llevó a cabo el día de ayer en Oporapa. En realidad no eran propias abejas, si no pobladores participantes de este agradable encuentro quienes lucieron disfraces y máscaras que asemejaban a estas polinizadoras.

La Fiesta cuyo propósito fue el de celebrar el Día Mundial de las Abejas, inició con una marcha por las principales calles del pueblo en defensa de las abejas y los polinizadores, que dejó entrever emotivos carteles con mensajes de su conservación y cuidado.

Otras de las actividades de esta celebración fueron la exposición «Ruta de la miel», en el parque principal de Oporapa, con la que la comunidad pudo conocer cómo se produce la miel desde que la abeja se posa en la flor. Allí se explicaron cada uno de los pasos siguientes, se hizo el proceso de centrifugado de la miel, y se mostraron sus maravillosos productos que se derivan de ella.

Luego continuó el Foro académico «Importancia de los polinizadores», con expertos ponentes que dieron un espacio para que el público hiciera sus preguntas al respecto. Estuvieron también invitados a participar la comunidad de los municipios de La Argentina, El Pital, La Plata, Saladoblanco, San José de Isnos y Pitalito.

El evento fue organizado por el equipo del Parque Natural Regional Serranía de las Minas y el Parque Natural Regional El Dorado, áreas protegidas de la CAM, y los apicultores de la cooperativa multiactiva agropecuaria Cooagrosanroque de Oporapa, que trabajaron de manera articulada y con el apoyo de la Gobernación del Huila y la Administración Municipal para hacer posible esta primera versión de la Fiesta Abejíl.

Y es que en Oporapa son unas 40 familias las que tienen unidades de apicultura, proyectos apoyados por los gobiernos locales. La cooperativa cuenta con alrededor de 60 socios que con la Cam le apuestan a la apicultura.

“Serranía de Minas es todo el territorio pero nosotros nos referimos generalmente a la parte alta del municipio de Oporapa, que es donde nacen las fuentes hídricas, especies animales como el oso de anteojos, ecosistemas bellísimos, entonces trabajamos en torno a la protección de estos mediante actividades de reforestación, restauración ecológica, adecuación de sendero. La apicultura es la apuesta eje porque hemos aprendido que se produce conservando”, menciona Wilmer Valenzuela Molina, representante legal de la Cooperativa que ya cumple 9 años de antigüedad.

Así, se demuestra que el trabajo entre apicultores y agricultores es clave para la protección de las abejas.

En Oporapa se trabaja para que la comunidad reconozca las bondades que tiene la naturaleza y se comprometa cada vez más con la salud y conservación de las abejas.

Comprometidos con los polinizadores

Al menos un tercio de las polinizaciones de los cultivos alimenticios en el mundo y el 80% de la polinización de las flores silvestres se da gracias a ellas y a otros polinizadores. Se ha identificado que existen al menos 20.000 especies de abejas, de las cuales treinta razas son de la especie Apis melífera,  conocidas por su alta producción de miel,  propóleos y jalea real.

Claudia Mosquera es coordinadora del área protegida Serranía de Minas, de la Cam. Para ella, encontrar en Oporapa gente muy comprometida y activa con la conservación de las abejas, la motiva a trabajar por que se continúe apoyando estos proyectos.

“Las abejas son como una especie bandera de la polinización, pero no quiere decir que sean las únicas, existen otras como los murciélagos, avispas, abejorros, las aves, algunos mamíferos, que nos generan también este proceso. En Oporapa su principal cultivo es el café, por lo tanto los caficultores necesitan de los polinizadores para que sus cosechas sean mucho más prósperas. Esta primera Feria ayuda a la comunidad a sensibilizarla para que ellos eviten utilizar agroquímicos que son tan dañinos para los polinizadores, y que son muy sensibles a los cambios ambientales”, dijo.

Las abejas además de ser indispensables para la producción alimenticia, lo son para la sostenibilidad, el medio ambiente y la biodiversidad y se ven amenazados por virus, bacterias, otros insectos, el cambio climático, fallas nutricionales, disminución de hábitats y malas prácticas apícolas y agrícolas.

Por eso el fomento del diálogo y la colaboración entre agricultores y apicultores, debe ser una tarea constante para lograr la protección de las abejas, la coexistencia y el beneficio mutuo.

La Fiesta abejil sirvió para hacer un llamado a los actores involucrados en las dos actividades para que logren convivir sanamente e implementen buenas prácticas apícolas y agrícolas, se comuniquen constantemente y tengan sentido de colaboración mutua. Al final estas prácticas redundarán en la coexistencia y la protección de las abejas.

Comentarios