Por: Francisco José García Lara

Se les acabó el discurso mediante el cual aseguraban que el acuerdo de paz con las Farc generaba impunidad, pues una vez otorgada a Jesús Santrich la garantía de no extradición por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la fiscalía capturó, ya que es incontrovertible la competencia de la justicia ordinaria sobre los desmovilizados que cometan delitos luego de la suscripción del mencionado acuerdo.

Armaron un espectáculo incluida la renuncia del cuestionado fiscal Martínez que en un ataque de dignidad, ausente cuando se enteró de la corrupción en Odebretch, aseguró que era imposible seguir en el cargo sin siquiera tener en cuenta que era una decisión de primera instancia, es decir que el fallo de la JEP tiene apelación.

Lo que siguió fue la película de un supuesto apocalipsis, incluida la propuesta de una constituyente para reformar la justicia, acudiendo a bajezas como publicar un video que la fiscalía nunca entregó, el cual supuestamente es plena prueba de la fecha del delito, evidenciando así que la intención era desprestigiar a la JEP y de paso al proceso de paz.

Paralelamente se conoció que el ejército expidió instrucciones que conllevarían a revivir los asesinatos de estado mal llamados “falsos positivos” y las encuestas revelaron que la popularidad del presidente Duque sigue bajando, o sea que la crisis está en otro lado, no precisamente en la justicia.

Como consecuencia de este maremágnum de acontecimientos la institucionalidad del país respondió satisfactoriamente, la JEP falló de acuerdo con las pruebas que tenía y la fiscalía actuó conforme al ordenamiento jurídico, demostrándonos que a pesar de los intentos por descuadernar el país las instituciones siguen firmes, manteniendo la separación y el equilibrio de poderes, y por supuesto, el estado de derecho.

No parece estar funcionándole al gobierno la estrategia de crear crisis donde no las hay, según las encuestas los colombianos en su gran mayoría no le están comiendo cuento y más temprano que tarde no habrá duda de que todos estos hechos no son más una maniobra para crear confusión y ocultar la incompetencia de un presidente, que junto con su partido, no tienen nada para ofrecerle al país.

Vendrán los fallos de la Corte Constitucional sobre las objeciones y de la Corte Suprema de Justicia de las investigaciones contra el “presidente eterno”, que aunque utilizaran para darle con todo a la justicia, serán ante todo una evidencia contundente que les va a quedar difícil pasar por encima de las otras ramas del poder público.

garcia.francisco@javeriana.edu.co

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