Jorge Luis Salcedo Restrepo

Cuando estábamos sardinos y saltábamos dando una vuelta en el aire decíamos que hacíamos una “vuelta de canela”. Hoy de adultos y aplicando esto a la política sabemos que existen los “vuelta caneleros” como Roy Barreras y Ángela María Robledo, que un día son de un color y otro día de otro, en fin son los típicos lagartos que un día le chupan a la derecha y otro día a la izquierda. Por eso se pudrió el partido verde antiguo que ahora su slogan es “todo vale”, o sino, pregúntele a Mockus quien antes decía “no todo vale. Pero cuando perdió su investidura en el Senado y se dio cuenta del grave error que había cometido al firmar contratos con el Estado, antes de presentarse a las elecciones; utilizó los servicios de su abogado quien le enseñó que todo se vale para recuperar el puesto así sea por unos meses.

Hablando de volteretas raras, en la alcaldía de Bogotá, con Enrique Peñalosa amigo de “Juanpis” (el comediante Riaño) y del director del Dane, todos una partida de gomelos; la desnutrición infantil se acabó y la mortalidad por esta causa bajo a cero. Pero ahora la patología ya no es la desnutrición, sino la mala nutrición. Las escuelas y los colegios ya tienen desayunos y almuerzos para los niños lo cual hace que los jóvenes estén con otra tendencia en sus pesos y la preocupación a futuro es por la obesidad infantil, que está llevando a una serie de trastornos metabólicos que desembocan en prediabetes, dislipidemias, patologías osteomusculares y otras más por falta de movimiento de los jóvenes que hoy en día, están más al frente de su celular, computador, videojuegos o Tablet, en fin con el  sedentarismo va a convertirse en el peor enemigo de los jóvenes que ahora comen pero no tienen gasto calórico. El alcalde bogotano tiene ahora un reto grande y aunque le critiquen tiene que construir canchas deportivas en todos los barrios de la ciudad, debe hacer más ciclovías y también debe iniciar un plan educativo para que los ciclistas respeten las señales de tránsito, no se expongan a accidentarse o producir colisiones con automóviles para después crear conflictos legales  y/o producir otras muertes indirectamente. Lo mismo debe hacer con las motocicletas que aunque no me gustan, por la gran cantidad de muertos que producen, pero respeto que cada cual se transporte como quiera siempre y cuando respete su vida y la de los demás.

Le sugiero a los alcaldes del país que inicien unas campañas de obligatorias “pausas activas y si es posible incentivar la danza en sus diferentes géneros.

Aruz2050@yahoo.com.co

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