“Inspirados en el ciudadano”
Brigadier General Norberto Mujica Jaime
Comandante Región de Policía No. 2 – Sur Oriental

La extorsión, un delito donde un individuo o grupo de individuos ejercen presión sobre otro para forzarlo a realizar, tolerar u omitir un acto en contra de su voluntad, con el fin, de obtener algún tipo de provecho ilícito o beneficio económico. Es uno de los fenómenos delincuenciales que más afectan los sectores productivos de la sociedad colombiana. Está relacionado directamente con las dinámicas criminales en nuestro país, y con las formas de operación y financiamiento ilícito de los actores delincuenciales.

La extorsión representa una fuente de financiación de alta importancia para grupos de delincuencia común y organizada, quienes se aprovechan del desconocimiento y temor de la ciudadanía, para obtener recursos que derivan en el fortalecimiento de sus componentes delincuenciales. Para la Policía Nacional de los colombianos resulta vital la difusión de modalidades delictivas y estrategias de prevención, que permitan disminuir los niveles de
vulnerabilidad de potenciales víctimas en contra de los actores involucrados, los medios que utilizan y los fines que buscan.

Las investigaciones adelantadas por la Policía Nacional confirman que frente a la extorsión
prevalecen las llamadas desde centros carcelarios, las cuales son orquestadas por internos que utilizan el nombre de organizaciones de crimen organizado u otras que tuvieron arraigo en la región con el fin de intimidar a sus víctimas. Estos delincuentes utilizan personas que se encargan de ubicar potenciales víctimas, y recolectar información que puedan capitalizar para generar temor con amenazas e intimidaciones. Aunado a lo anterior, la criminalidad ha avanzado en utilizar modalidades que varían desde la falsa solicitud para la prestación de servicios como trasteos y  grúas hacia zonas de difícil cobertura de señal telefónica, donde exigen dinero para la liberación de los empleados; la suplantación de miembros de la Fiscalía General o de la Fuerza Pública, para exigir sumas de dinero con el fin de evitar la supuesta materialización de una orden de captura, o el envío de mensajes agresivos o intimidatorios a través de chats de WhatsApp. Finalmente, se presentan casos de extorsión por parte de grupos armados residuales, quienes capitalizan su capacidad de intimidación para lograr sus propósitos; la denuncia ciudadana es un pilar fundamental en la lucha contra estas estructuras, quienes prosperan en la medida que los ciudadanos no acuden a las autoridades.

Tenga en cuenta que el delincuente no requiere realizar actividades exhaustivas para recolectar información sobre una víctima, ya que a través de internet y las redes sociales es posible obtener información de la mayoría de las personas. Es necesario tener precaución frente al tipo de datos que publica en este tipo de sitios web. Frente a cualquier intimidación o intento de extorsión, acuda oportunamente a la línea 165 o diríjase a las instalaciones del GAULA de la Policía Nacional, donde nuestros funcionarios le brindarán la asesoría necesaria y emprenderán acciones inmediatas para lograr la captura de estos delincuentes. Nuestros hombres y mujeres GAULA son Policías con años de experiencia en la lucha contra este fenómeno, han logrado resultados contundentes contra estas organizaciones y están dispuestos a ayudarlo. Recuerde que para derrotar definitivamente a la extorsión “Yo no pago, yo denuncio”. DIOS Y PATRIA.

 

 

Comentarios