Cecilia González Villa

ceciliagonzalez@lanacion.com.co

El incidente en el que resultara muerto un hombre de la tercera edad tras ser atropellado por el conductor de un colectivo que presta servicio de transporte escolar en  un colegio de Neiva, ha vuelto a prender las alarmas sobre el control a este tipo de transporte.

Pero lo ocurrido también ha dejado al descubierto que en casos como el de Neiva, el transporte escolar también está permeado por los llamados ‘piratas’.

Y no solo eso sino que también se ha encontrado que muchos de los conductores no están habilitados para prestar esta clase de servicios y en el peor de los casos sus vehículos no cumplen con las normas exigidas para transportar estudiantes.

Sin embargo, la Secretaría de Movilidad de Neiva sostiene que los controles son permanentes a esta clase de transportadores, e incluso contantemente se realizan jornadas de socialización y educación en instituciones educativas en las que se involucra toda la comunidad.

Según el Ministerio de Transporte, en los departamentos del Huila y Caquetá hay registradas 36 empresas dedicadas al  transporte escolar, una cifra que pareciera baja, en principio.

Pero esas compañías manejan 557 microbuses, 223 busetas y 282 buses, solo para prestar el servicio de transporte escolar.

Qué se ha encontrado

Pese a los controles que ejerce la Secretaría de Movilidad de Neiva, éstos parecen no ser suficientes, según denuncian padres de familia.

Uno de ellos es Zoilo Chaux, vicepresidente ejecutivo de Confenalpadres, quien sostiene que para empezar basta pasarse por los colegios, en horas de la mañana o al medio día cuando los estudiantes están terminando la jornada escolar.

A diario taxistas y mototaxistas se parquean frente a estas instituciones educativas y ejercen la labor de transporte escolar, de manera ilegal.

En muchos de los casos se trata de padres de familia que contratan entre varios para que sus hijos sean llevados hasta sus casas.

“En los taxis claramente se ve que en muchas ocasiones se suben hasta seis u ocho estudiantes, sin control alguno. También están los mototaxistas que igualmente hacen las veces de transporte escolar”, afirma Chaux.

Como si fuera poco, añade que más grave aún resulta el hecho de que al revisar los antecedentes de conductores se ha encontrado que algunos tienen anotaciones y hasta problemas judiciales.

Incluso  se sabe que padres de familia en el corregimiento de vegalarga denunciaron que se presentó un caso que involucra al conductor que  habría incurrido en insinuaciones inapropiadas a una estudiante.

“Nosotros también le hemos pedido a la administración que se revise a los vehículos de transporte escolar porque muchos ya cumplieron su vida útil y eso es grave. Eso sin contar con los conductores que no tienen papeles”, señaló Chaux.

Los controles

La Secretaría de Movilidad Municipal es la dependencia  encargada de adelantar los controles en los que en ocasiones participa también la Superintendencia de Puertos.

Los operativos son realizados en las entradas de los colegios durante los cuales se busca establecer que los conductores tengan sus documentos en regla, y que se cumpla con las exigencias de ley para esta clase de transporte.

Pero en la mayoría de los casos lo que se encuentra es que muchos de  los vehículos de servicio escolar no se encuentran demarcados como se pide. Algunos incluso han dejado que los avisos que los identifican como transportadores de estudiantes, se deterioren.

También suele encontrarse durante los operativos  que la monitora que debe coordinar el orden de los alumnos dentro de los vehículos, no está.

Los agentes de tránsito quienes adelantan en las acciones de control están en la obligación de solicitar y verificar además que los permisos, los contratos y pólizas de seguro se encuentren al día.

Tarea complicada

Confirmando las aseveraciones del vicepresidente de Cofenalpadres, Zoilo Chaux, la Secretaría de Movilidad reconoce que es cierto que hay taxistas y mototaxistas que están haciendo las veces de transportadores escolares en la ciudad de Neiva, de manera ilegal.

Admite que es verdad que algunos de esos vehículos que transportan estudiantes de manera ilegal son contratados por padres de familia.

Sin embargo, en la Secretaría de Movilidad, funcionarios que coordinan los operativos de control en la ciudad advierten que en ocasiones puede ser difícil controlar la piratería.

Es que al hacer los requerimientos a los conductores de taxis el argumento que suelen presentar los conductores es que los estudiantes que lleva son familiares que fueron a recoger.

Lo mismo ocurre con los vehículos particulares que igualmente están ‘pirateando’ transporte escolar. La excusa es la misma: están llevando a sobrinos o primos.

Pero para César Julián Salas, delegado del Ministerio de Transporte, hace falta ser más estrictos a la hora de ejercer los controles, máxime cuando se trata de menores de edad los que se están transportando.

Los legales

Bajo estas condiciones viven a diario los transportadores legales que tienen que pagar impuestos y hacer una serie de adecuaciones en sus vehículos para ajustarse a las exigencias de la norma.

Aldemar Rodríguez lleva varios años prestando el servicio de transporte escolar en Neiva y asegura que el panorama no pinta bien para los legales. Todo, por cuenta de los ´piratas’.

“A nosotros nos toca cumplir con una serie de condiciones que nos hace la ley pero también los colegios donde nos contratan y todo eso cuesta. Además, nosotros estamos afiliados en empresas constituidas y se exige que los vehículos sean de modelos nuevos. Y llegan los ‘piratas’ o los ilegales y nos perjudican enormemente. Ellos no cumplen con lo que nosotros sí”, señala Rodríguez.

Si se analiza por el lado económico, los transportadores legales dicen que tienen mucho que perder. Es que en algunos colegios cada alumno puede llegar a pagar sumas como $260.000 mensuales.

De esa plata cada transportador recibe $135.000 de los cuales tiene que salir para mantenimiento del vehículo, combustible, e  impuestos, entre otros.

Por su lado, los taxistas cobran mucho menos por cada alumno que transporta y mucho más barato lo hacen los mototaxistas.

“En esas condiciones no se puede. Para nosotros los legales sí hay controles pero para los ‘piratas’ son pocos. Por eso decimos que falta más autoridad con los ilegales porque en todos los colegios ellos están, las autoridades lo saben y  no pasa nada”, sentenció Rodríguez.

Qué dice la norma

Para empezar, es el Ministerio de Transporte quien señala directrices, evalúa las empresas para otorgar los permisos que les permite prestar el servicio escolar. Pero además, los vehículos deben estar afiliados a una de ellas.

No obstante,  son las secretarías de Movilidad las encargadas de hacer los controles. Son ellas las que pueden sancionar a los conductores en caso de infracciones, es decir, cuando no cumplan con el reglamento de ley para el servicio escolar.

Entre tanto, la Superintendencia de Tránsito  y Transporte es el ente que investiga, vigila y sanciona a las empresas que no trabajen bajo la ley que las rige.

De acuerdo con la Ley 769, hay unas sanciones para los transportadores ilegales a los que se les aplica el comparendo D12. Es decir, “si un vehículo de transporte especial o particular está transportando pasajeros sin portar la planilla o documento que certifique el contrato de la empresa de turismo, hotel, colegio o empresa que avale su actividad, será sancionado”

El comparendo cubre multa, inmovilización del vehículo por cinco días y suspensión de la licencia por seis meses.

Así las cosas, la Secretaría de Movilidad señala que viene realizando jornadas de sensibilización en las instituciones educativas pero también involucrando a docentes, estudiantes y directivos.

Durante estas acciones se capacita sobre los deberes y derechos de los transportadores. Además, se informa que hay que ejercer control sobre los conductores con el ánimo de que estén al día en revisión tecnomecánica, y pólizas.

Inclusive los propios alumnos deben estar pendientes del límite de velocidad que debe observar el conductor.