El general Nicasio Martínez Espinel en otro escándalo.

El general Nicasio Martínez Espinel, actual comandante del Ejército,  habría entregado dinero a ex militares condenados por falso positivos, reveló ayer la agencia de noticias Associated Press (AP).

Según el reporte periodístico el alto oficial realizó irregularmente varios pagos por supuestas recompensas, que “en realidad, el dinero llegó a las cuentas de varios soldados, hoy investigados por ejecuciones extrajudiciales”.

Las recompensas no superaban los 500 dólares y se entregaban a supuestos informantes “cuyos nombres e identificaciones no coincidían”. Estos pagos se habrían realizado en el año 2005 y, según los reportes judiciales, se habrían hecho en siete ocasiones. No obstante, los destinatarios, según la AP, resultaron ser soldados procesados o condenados por falsos positivos.

La información fue retomada con gran despliegue por el diario norteamericano The New York Times, ocho días después de su denuncia sobre una directriz que estimulaba las ejecuciones extrajudiciales.

Este pago habría sido realizado el 17 de mayo de 2005 a un informante no identificado y que lleva la firma de Martínez Espinel. “El pago se refiere a un combate con supuestos guerrilleros el 20 de mayo (tres días después) en el que se reportó que una mujer “sin nombre” no identificada murió con una granada y una pistola”, precisa la información de prensa. Otro de los beneficiarios ocultos fue un exjefe paramilitar, sentenciado a 15 años por delitos de extorsión.

Estas remuneraciones, según el informe de AP, debieron ser destinados a informantes de los militares, pero los nombres e identificaciones de los pagos no coincidían. La investigación de la agencia apunta a que dos de esos pagos habrían llegado al soldado Oscar Alfonso Murgas, condenado a 40 años de cárcel por su participación en el asesinato de un civil.

Esa práctica no es extraña. En el caso del Huila, el sargento segundo William Andrés Capera Vargas, comandante Azteca 2, adscrita al batallón Magdalena, recibía además de otros beneficios dinero en efectivo como recompensa.

El suboficial considerado como el ‘cerebro’ de los falsos positivos,  no solo planeó el crimen del campesino Ever Urquina Rojas ocurrido en San Agustín (Huila) el 17 de enero de 2008.

Capera lo ejecutó personalmente. Según la Fiscalía, fue el primero en disparar y luego remató a la víctima. Después, en el mismo batallón, maquilló la escena de combate.

Por ese crimen, recibió un millón y medio de pesos por el resultado operación, según quedó registrado en el acta 118 fechada el 9 de abril de 2008.

Capera Vargas fue capturado el 19 de agosto de 2016 en Medellín. El ex militar de 37 años y natural de Honda (Tolima) fue condenado a 240 meses de cárcel el 24 de noviembre de 2016.

El sargnento William Capera.

En la mira

Según la denuncia de la ong, Martínez Esquivel fue el jefe del Estado Mayor de la décima brigada durante una época  en la que se habrían cometido por lo menos 23 ejecuciones extrajudiciales. En esa época, su hermano, Héctor Martínez Esquivel era comandante de la Novena Brigada. Este último fue relevado luego del asalto a los conjuntos residencias de Altos de Manzanillo y Casablanca en el oriente de Neiva.

El comandante del Ejército desmintió la versión y aseguró que en esa época solo cumplía labores administrativas, no operativas.

Investigaciones

Según la Fiscalía, 5.393 agentes del Estado son investigados por estos hechos ocurridos durante el mandato de Álvaro Uribe, mentor del actual presidente.  Actualmente se han desarrollado 2.308 investigaciones por la muerte de 4.532 civiles, presentados como supuestos guerrilleros.

Por estos casos han sido condenados 961 miembros de las Fuerzas Militares y de Policía y otros 249 han si absueltos.

Human Rights Watch, el prestigioso observatorio de derechos humanos con sede en Nueva York (Estados Unidos) documentó los casos y exige castigo para los responsables.

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