RICARDO AREIZA

unidadinvestigativa@lanación.com.co

La Universidad Surcolombiana no pasó el examen de desempeño. El ‘quiz’ contable rendido ante la Contraloría General de la República fue desfavorable y en consecuencia, reprobó la cuenta fiscal correspondiente a la vigencia de 2018.

Según los resultados de la evaluación, la opinión sobre los estados financieros fue negativa. Al no pasar los puntajes requeridos, la Contraloría “no feneció la cuenta”.

En otras palabras, la gestión fiscal correspondiente al año pasado no fue la mejor en el manejo de los recursos puestos a su disposición en condiciones de economía, eficiencia, eficacia, equidad, efectividad y valoración de los costos ambientales. En planta blanca se ‘rajó’.

La decisión fue notificada por el contralor Delegado para el sector social, Julio César Cárdenas Uribe al revelar los resultados de la auditoría financiera realizada en los primeros tres meses del presente año.

Las anomalías

Durante la auditoría el organismo de control evidenció múltiples incorrecciones de manera agregada calificadas como “materiales y generalizadas” que pusieron en riesgo el manejo de los recursos.

Las principales observaciones estuvieron relacionadas con el manejo financiero, inexactitudes en el manejo de las cuentas bancarias, la actualización de la valoración de terrenos y edificaciones, el cálculo para su depreciación que terminaron afectando la razonabilidad  y credibilidad de las cifras.

“Los estados financieros no presentan razonablemente la situación financiera de la Universidad Surcolombiana a 31 de diciembre de 2018 ni de sus resultados correspondientes al último ejercicio”, concluyó el contralor delegado.

El total de las incorrecciones contables contenidas en los estados financieros ascienden a 23.450 millones de pesos, cifra que sobrepasa ocho veces la materialidad de la planeación o sea, errores materiales en los estados financieros en su conjunto.

Uso inapropiado

La auditoría reportó inexactitudes en las 24 cuentas de uso restringido, reconocidas contablemente con un saldo de 17.204 millones de pesos.

Según el análisis se detectó un “uso inapropiado temporal de los recursos transferidos por el Ministerio de Educación e inadecuada administración de las cuentas bancarias de los recursos para financiar y garantizar el pago del pasivo pensional para los docentes catedráticos.

En este caso, las directivas de la institución se pasaron por l faja la creación de un patrimonio autónomo, ordenada por el Consejo Superior.

Además, las partidas conciliatorias reflejan registros que no fueron efectivamente realizados.

Rezago presupuestal

Al terminar el año el presupuesto total ascendió a 126.660 millones de pesos y el recaudo acumulado alcanzó los 124.077 millones de pesos. Por recursos propios ingresaron 60.217 millones. Los aportes del Gobierno Nacional apenas alcanzaron los 66.442 millones de pesos.

Al concluir la vigencia  pasada la Usco registró un rezago presupuestal  estimado en 3.586 millones de pesos, que representan los compromisos presupuestales asumidos frente a los pagos o giros presupuestales realizados. De éstos 2.327 millones corresponden a reservas presupuestales y 1.258 millones por cuentas por pagar. En este último componente, la cifra más representativa corresponde a los fondos especiales.

Usco reprobó

Como consecuencia de la auditoría financiera practicada y con fundamento en la opinión contable  y presupuestal presentada (negativa), la Contraloría General de la República no feneció la cuenta fiscal rendida por la Universidad Surcolombiana correspondiente a la vigencia 2018.

Aplicada la metodología para la evaluación del sistema interno financiero la Usco obtuvo una calificación de 1.6  que corresponde a un concepto de calidad con deficiencias. De los 47 controles evaluados, 26 fueron efectivos; 16 registraron deficiencias y cinco fueron calificados como inefectivos, especialmente por las irregularidades en los procesos de implementación del nuevo marco normativo de  contabilidad. Además, encontró falencias en la medición de los activos, en el registro de inmuebles, clasificación contable de los hechos económicos; obligaciones y fuentes de financiación, entre otros.

Igualmente se registraron deficiencias en el control y seguimiento de los giros y recaudos de los recursos pro-estampilla en Pitalito y La Plata.

La Alcaldía de Pitalito realizó un giro por 77 millones de pesos por recaudo de agosto a diciembre de 2017. Sin embargo, los valores cobrados y recaudados por el municipio en el 2018 no fueron transferidos a la Usco, como lo dispone la ordenanza 005 de 2017, afectando las inversiones proyectadas por el centro superior.

Adicionalmente dejó de percibir cerca de cuatro millones de pesos en los 330 contratos adicionales celebrados en La Plata.

Comilonas y refrigerios

También reportó deficiencias en las políticas de austeridad y en doble pago de bonificaciones por recreación y fallas en la interventoría y supervisión de los bienes adquiridos.

El ente fiscalizador reportó anomalías en la compra de almuerzos y refrigerios, helados y crepés para los miembros del Consejo Superior por valor de 36,59 millones de pesos, lo que puede constituirse en un detrimento patrimonial con incidencia fiscal y disciplinaria.

Las deficiencias en los controles conllevaron a la estructuración de 42 hallazgos administrativos de los cuales 11 tienen incidencia fiscal por 654,63 millones de pesos y 16 con presunta incidencia disciplinaria.

Giros bancarios

En las conciliaciones bancarias en las cuentas de uso restringido se detectaron “registros que no fueron efectivamente realizados”. Estos giros hasta enero de 2019 continúan pendientes de legalización.

Entre otros aparecen  registros por 815 millones de pesos correspondientes a transferencias rechazadas, notas de traslados y pago por transferencias pendientes. La más representativa por 412,68 millones fue reportada el 17 de diciembre de 2018.

Según el equipo auditor en este caso, no se reclasificaron los giros que no se hicieron efectivos, las certificaciones bancarias de los beneficiarios fueron radicadas fuera de tiempo y existieron debilidades de coordinación en la revisión de los pagos. Estas deficiencias distorsionan, a juicio de los auditores, la información financiera y genera por lo tanto una subestimación de las cuentas.

Igualmente hubo una sobreestimación de las cuentas por responsabilidades fiscales.

Insólita devolución

A pesar de la limitación de los recursos, el año pasado la Usco devolvió al Ministerio de Educación la suma de 2.342 millones de pesos, situación que evidencia un inapropiado uso inicial de estos recursos con aplicación restringida.

“Esta situación, según el grupo auditor, fue ocasionada por el pago de obligaciones que tienen diferentes fuentes de financiación, contabilizadas en una sola obligación, afectando transitoriamente la disponibilidad de los recursos transferidos”.

Pasivo pensional

La Universidad no creó el patrimonio autónomo ordenado por el Consejo Superior (Acuerdos 26 de 2009 y 11 de 2011) para  garantizar el pago del pasivo pensional de los catedráticos. Estos recursos permanecen en cuentas bancarias. Al cierre de la vigencia exceden el monto del patrimonio autónomo.

En esas condiciones, la Contraloría se abstuvo de refrendar la gestión fiscal de 2018 que compromete a la administración del médico Pedro Reyes y al último trimestre a Nidia Guzmán, quien asumió el cargo el 7 de octubre pasado y a su sucesor Hipólito Camacho, quien la reemplazó, y quien tuvo que presentar y responder el balance de la gestión fiscal.

 

La opinión sobre los estados financieros fue negativa.

 

 

 

 

Comentarios