ANDREA DEL PILAR BAUTISTA PERDOMO

Preocupantes las cifras de desempleo que resultan hoy en Colombia y lo peor de todo es que no se percibe un panorama alentador. De acuerdo a los analistas hay un periodo nada lenitivo y podríamos pensar en que toca si o si reinventar nuevas oportunidades de trabajo y disminuir la población en las nuevas generaciones para que la poca oferta laboral y de mano del hombre no sea del todo reemplazada por la máquina. Sin embargo hay empresarios que consideran que deben seguir indudablemente en la lucha incansable de seguir su trasegar y seguir construyendo país, este seria el ideal si realmente en Colombia todo estuviera color de rosa, pero hay que decir que tenemos algunos fenómenos que están desplazando la mano de obra colombiana y hay unos sectores que definitivamente siguen estancados pese a los esfuerzos que se hacen. Se identifican la gran migración venezolana que definitivamente desplaza al colombiano pues se emplean por el 50% del salario y costo laboral, la lentitud de las actividades agropecuarias en el país, la escasa reactivación del sector de la construcción, el ajuste que presenta el sector inmobiliario dado el exceso de ofertas y la automatización que va acabando poco a poco con la mano de obra calificada, entre otras. Estos serían definitivamente aspectos relevantes para analizar a la hora de pensar en la construcción de empresa desde todos los escenarios y debemos sopesar lo que es arriesgar capital, contratar personal, pero en realidad apuntarle a un negocio que realmente sea rentable y perdurable en el tiempo; Colombia es uno de los países con mayores dificultades para aperturar empresa, sin embargo con la nueva ley de financiamiento se estimula beneficio para empresas de economía naranja, a las empresas que impulsen el desarrollo del campo y que de ello derive incrementar la productividad del sector agropecuario. Pero bien vale la pena que tanto el gobierno como todas las instituciones piensen en la activación del comercio que definitivamente es quien le aporta mas del 35% de la mano de obra al país; definitivamente seguir revisando como se disminuye la brecha de la informalidad que solo se logra mejorando la productividad laboral y apoyando a sectores que el gobierno nunca ha visto como potenciales. Los empresarios, los políticos y el gobierno tienen la tarea compartida de mejorar la confianza y crear escenarios favorables a los colombianos.

Comentarios