En lo que va del 2019, 231 menores han sido aprehendidos en el departamento del Huila, mientras que en el mismo periodo del 2018 la Policía había aprehendido 378 menores.

Hace un par de semanas, la población huilense se estremeció ante el hecho atroz ocurrido en zona rural del municipio de Garzón, donde un menor de 13 años terminó violando y asesinando a otra menor de 9 años de edad. El adolescente responsable, quien fue aprehendido y admitió luego ante las autoridades el crimen, mencionó que lo hizo queriendo imitar lo visto en algún programa de televisión.

El pasado viernes se conmemoró los ya diez años de la entrada en vigencia e implementación del sistema de Responsabilidad Penal de Adolescentes, o más conocido como el Código de Infancia y Adolescencia creado mediante la Ley 1098 de 2006. En Neiva este sistema entró en vigencia solo hasta el 1 de junio de 2009. Se encarga de aplicar justicia restaurativa precisamente a los adolescentes que cometen delitos y que a la vez son objeto de protección por parte del Estado. Antes de la Ley, entonces los menores no eran castigados por sus comportamientos indebidos ni las víctimas eran reparadas. Para muchos expertos en el tema, jurídicamente la norma es la mejor en Latinoamérica, el punto neurálgico se da en la aplicación de la misma.

Cifras entregadas por el Comando de la Regional 2 de la Policía Nacional, muestran que en lo que va corrido del presente año 2019, 231 menores de edad han sido aprehendidos en todo el departamento del Huila, mientras que en el mismo periodo del 2018 la Policía había aprehendido 378 menores.

A pesar de que se muestra algún tipo de reducción, a las autoridades les sigue preocupando la instrumentalización de los menores de edad que hacen algunas bandas delincuenciales para facilitar el tráfico, fabricación y porte de estupefacientes. Los menores son utilizados para envíos, entregas y ventas de alucinógenos en barrios y sectores de municipios donde los jíbaros hacen presencia.

Así mismo se emplean los menores para cometer hurtos, sobre todo a personas y de celulares, y con mayor frecuencia bajo la modalidad de raponazo, a sabiendas que no puede ser sancionado penalmente con mayor severidad como a un adulto.

El reporte muestra el top 10 de los delitos más frecuentes cometidos por los menores de edad. A nivel de la Policía Metropolitana de Neiva están: en el primer lugar el tráfico, fabricación y porte de estupefacientes; en segundo lugar el hurto a personas; le sigue el tráfico, fabricación y porte de armas de fuego o munición; en cuarto lugar está el delito de violencia intrafamiliar; en quinto daño en bien ajeno; en sexto el homicidio; en séptimo lugar el de receptación; el octavo lesiones personales; en noveno lugar la violencia contra servidor público; y en décimo lugar el hurto a establecimientos comerciales.

A nivel de Policía Huila hay un leve variación, aunque sigue estando como principal delito el tráfico, fabricación y porte de estupefacientes; le sigue el hurto a personas; daño en bien ajeno; lesiones personales; violencia intrafamiliar; acceso carnal abusivo con menor de 14 años; y ya en menor número de casos el hurto a entidades comerciales; hurto a residencias; receptación; y violación en habitación ajena.

“El código de Infancia y Adolescencia es una herramienta fundamental para poder proceder, pero alrededor de este juegan otros factores como la cultural de la ilegalidad, que se aprende desde las mismas familias. Por ejemplo hace poco en Garzón se nos presentó una situación en un procedimiento policial donde un menor de edad estaba consumiendo licor con su padre y al ser requeridos por una teniente para una requisa, es el menor de edad el que termina pegándole un puño a la oficial de la policía, propinándole una lesión. Entonces hasta dónde los padres de familia también generan una mal educación o mal ejemplo a sus hijos a que tengan un comportamiento irrespetuoso”, indicó el Brigadier General Norberto Mujica, comandante Regional 2 de la Policía Nacional.

El general Mujica mencionó que entorno a estas situaciones juega unos factores sociales, así como el compromiso, la responsabilidad y el control que deben tener los padres de familia sobre sus menores hijos.

 

¿Afecta la decisión de la Corte?

A este panorama se suma ahora la decisión que se conoció esta semana de la Corte Suprema de Justicia, de tumbar dos normas del Código de Policía (el artículo 33 y el 140) que prohibían consumir bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas en el espacio público y en parques. Según el alto tribunal esas normas violaban el libre desarrollo a la personalidad de manera desproporcionada.

Joaquín Vega Pérez, Juez coordinador del sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes del Distrito Judicial de Neiva, indicó que esta medida puede tener una incidencia directa en el comportamiento de los menores.

“El consumo de sustancias psicoactivas inexorablemente tiene incidencias en el comportamiento social del ser humano, sin embargo en un estado de derecho indudablemente existe unos derechos fundamentales como es el desarrollo de la libre personalidad y en este sentido también la Corte en su oportunidad hizo su pronunciamiento en la medida en que el individuo tiene un potencial de decisiones y determinaciones que desde luego no puede implicar la trasgresión de otros bienes y derechos debidamente protegidos. Indistintamente ese tipo de expresiones o manifestaciones en lugares públicos puede tener incidencia en dichas prácticas, y lo que se pretendía era que no tuvieran esa publicidad y que apuntaran a la autonomía e independencia en el desarrollo integral de cada individuo que no puede rebasar la frontera de los derechos de los demás”, dijo.

Y añadió, “Si hoy se mira el nivel de reincidencia de los adolescentes en materia de trasgresión del bien jurídico de la salud pública como es el consumo de sustancias psicoactivas, tiene un porcentaje elevadísimo dentro del sistema. También se ve con suma preocupación que Colombia en el contexto internacional tiene un posicionamiento de exportadores, pero hoy en día se incrementa de manera considerablemente el consumo y sobre todo en las nuevas generaciones”.

Cifras del Departamento del Policía Huila.

¿Qué acompaña el Código?

En el marco de los 10 años de implementación del sistema de Responsabilidad Penal de Adolescentes, el Consejo Superior de la Judicatura junto con la Gobernación del Huila y el ICBF desarrollaron el pasado viernes 7 de junio un evento de conmemoración sobre este hecho que es considerado como un gran avance en materia de garantía de derechos de los adolescentes y una importante actualización en el Sistema Judicial e interinstitucional.

El evento contó con la participación multidisciplinaria de destacados expertos en el tema, como el psicólogo Fabio Salazar, quien disertó sobre el papel de la familia en la génesis de los comportamientos desadaptativos de los menores pero también en la solución a la problemática mediante una postura preventiva.

Y es que, estas generaciones están marcadas por un alto índice de casos de familias disfuncionales, que inciden de cierta forma en su comportamiento. “Familias donde el padre no existe, la madre está privada de la libertad en un cárcel y los hermanos mayores son consumidores de alucinógenos o están metidos en el mundo de la delincuencia, qué opción de vida le puede esperar a un menor de edad”, mencionó el juez Vega Pérez.

También hizo presencia la especialista en psicología jurídica Daniela Escallón, quien se refirió a la importancia de las prácticas restaurativas dentro del sistema de responsabilidad penal para adolescentes. Mencionó entre otras cosas, que el éxito del sistema se da si el menor infractor reconoce el delito y a su víctima, “si nace una voluntad del adolescente de reparar el daño, habrá verdadera justicia reparativa”, dijo.

Una de las conclusiones que se pueden rescatar, es que el Código por sí solo no es la solución al problema. Sino que debe ir acompañado por una serie de actividades de prevención que apuntan a enseñar al menor a que tome decisiones legales y no se vincule a ningún tipo de delito y por ende, tenga una perspectiva de futuro diferente. Es decir, la norma debe ir articulado  con un trabajo del Ejecutivo para crear condiciones sociales y familiares para evitar la reincidencia en los menores infractores, de lo contrario, todo será en vano.

Los expertos convergieron además en que la solución no es un sistema penal de adolescentes más agresivo, y que los centros de rehabilitación deben ser los adecuados para realmente educar y tener esa función de rehabilitar y no terminen es espacios para hacer contactos y convertirse en delincuentes peores. No se trata entonces si las penas son duras o no, se trata de que sea efectivo, y que a la par se fortalezca con la parte social, que trascienda más allá del encierro como castigo y pase a unas prácticas más constructivas.

A su turno, la secretaria de Gobierno Departamental, Liliana Vásquez hizo un importante anuncio en este aspecto. Dijo que se tiene el propósito de que quede inmerso dentro del plan de desarrollo del próximo gobernante los recursos para la construcción de un Centro de Atención Especializada CAE, el cual tiene un costo aproximado de 20 mil millones de pesos. “Se logró que el Bienestar Familiar tenga los estudios y diseños de esta infraestructura, ya se hizo la socialización y si podemos tener ese CAE en el departamento del Huila va a ser el mejor a nivel nacional. Esperamos que con todas las instituciones que hacen parte del Comité podamos lograr ese gran sueño de tener mejores condiciones para estos menores infractores, aunque lo ideal es que no permanezcan en estos sitios”, indicó la funcionaria.

 

Recuadro

Cifras en los 10 años del Código

-Total de casos que ha conocido el SRPA en la Seccional Huila de la Fiscalía General de la Nación: 8559 (del 2009 al 2019)

-De esos casos, 2195 están activos, en curso y por circuitos:

Neiva         1665

Garzón        227

Pitalito         226

La Plata        75

Casos Archivados o inactivos 6823

-Delitos de mayor incidencia activos a 2019:

Neiva

Hurto                                            977

Lesiones personales                       256

Tráfico, Fabricación

o porte de estupefacientes              238

Delitos de Agresión Sexual             155

 

Garzón

Lesiones personales                  39

Tráfico, Fabricación o

Porte de estupefacientes           38

Delitos de agresión sexual         36

Hurto                                      32

 

Pitalito

Hurto                                        72

Lesiones personales                   32

Delitos de Agresión Sexual          30

Tráfico, Fabricación o

Porte de estupefacientes            18

 

La Plata

Lesiones personales                     17

Delitos de Agresión Sexual           16

Hurto                                           9

Tráfico, Fabricación o

Porte de estupefacientes               8

 

Edades de mayor participación 2017
De 14 a 15 años 118 aprehendidos
De 16 a 17 años 240

Edades de mayor participación 2018
De 14 a 15 años 96 aprehendidos
De 16 a 17 años 222

Edades de mayor participación 2019
De 14 a 15 años 39 aprehendidos
De 16 a 17 años 72

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