Tras conocerse los 11 hallazgos con presuntas implicaciones fiscales y 16 hallazgos con presuntas implicaciones disciplinarias determinados por la Contraloría, el exrector de la Universidad Surcolombiana y la actual administración, se pronunciaron para entregar los argumentos con los cuales buscan contrarrestar las afirmaciones del ente de control.

Reyes dice que el tema es más de forma que de fondo, y que durante su gestión al frente del alma mater, hubo un manejo transparente y eficaz de los recursos y finanzas de la institución.
“Si nos ha causado sorpresa esa situación, y sobre todo por la interpretación que algunos han dado a ese informe, porque yo creo que la gestión financiera y presupuestal de la Universidad Surcolombiana, durante estos últimos años no se puede poner en duda, por unas observaciones que sobre todo son de forma”, dijo Reyes en diálogo con LA NACIÓN.

Según manifestó, la Universidad venía trabajando en la expedición de la política de contabilidad a nivel institucional, desde finales de 2017; se trata de los lineamientos contables para la implementación de nuevas normas. “Este es un proceso bastante complejo, incluso la Universidad Surcolombiana fue una de las más aventajadas, más adelantadas dentro de todas las universidad públicas del país, pero debido a la complejidad, la misma Contabilidad General de la Nación, vio necesario el aplazamiento de la vigencia para el inicio de la implementación de esas nuevas normas”, explicó.

Y agregó que, “como consecuencia de la implementación de esas nuevas normas fue necesario hacer ajustes a la información contable, entre eso todo lo que tiene que ver con la definición de vida útil y de depreciación de los activos fijos, todo lo que tiene que ver con propiedad, planta y equipo”.

El ‘error’

Según Reyes, fue ahí donde se definió que la infraestructura física se hiciera a 100 años, es decir, todo lo que tiene que ver con edificios se valorara o avaluara a 100 años. Según explica, “posteriormente en la política de contabilidad general que se aprobó a finales del 2017, se definió que era a 90 años, ¿cuál fue el error? que en el momento de la preparación del ESFA que es el Estado de Situación Financiera de Inicio, que reemplaza a los anteriores estados financieros, no se tuvo la precaución de haber hecho la depreciación de esos activos fijos y sobre todo de esos edificios que son los de mayor valor, los más representativos, teniendo en cuenta que en la política decía 90 años y no 100 años”, afirmó Pedro Reyes.

Así la cosas, según lo planteado por Reyes, “hay una diferencia de 10 años que en términos ya monetarios, significan un poco más de 22.000 casi 23.000 millones de pesos”, advirtió.

“Yo lo que estoy yo diciendo es que no se puede poner en duda la gestión, el manejo financiero y presupuestal de la institución por un error de forma, dentro del proceso de implementación de esas nuevas normas”, añadió.

Finalmente, el exrector recalcó que la gestión financiera durante los últimos cuatro años fue buena, dice que no le quedaron debiendo a ningún proveedor, que están a paz y salvo con las obligaciones financieras, que se hicieron gestiones a nivel nacional y que incluso se trabajó en el trámite de aprobación de la estampilla Pro Usco que le significó un recaudo de más de 7.000 millones a la institución.

¿Qué dice la Usco?

La actual administración de la Universidad Surcolombiana en cabeza de Pablo Emilio Bahamón, rector encargado, concuerda con lo dicho por Reyes y en primera medida deja claro, que la Universidad Surcolombiana, es una entidad autónoma y por ende, puede darle manejo a sus recursos según sus necesidades, “la Ley 30 de 1992, entre otros preceptos normativos, indican que la Universidad Surcolombiana es un órgano autónomo, y como tal, establece que las Universidades públicas elaboran y manejan su propio presupuesto”, informan en un comunicado.
Por otro lado se refieren, al señalamiento de la devolución de unos recursos al Ministerio de Educación Nacional, “hay que decir que la Universidad Surcolombiana no devuelve recursos al Ministerio de Educación, si fuera cierto, la Contraloría General de la República, anexaría el documento soporte. Es más, en las observaciones de la Contraloría General de la República, no se observó esta situación”, dice el documento.

 

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