OBERT ALEJANDRO ORTIZ

El título de esta columna, responde a la estrategia lanzada por la Presidencia de la República, Escuela Superior de Administración Pública – ESAP, Departamento Administrativo de la Función Pública – DAFP, Departamento Nacional de Planeación – DNP, Agencia de Renovación del Territorio, Consejo Nacional Electoral, Registraduría Nacional del Estado Civil y El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD, con el fin de fortalecer la futura gestión pública territorial que arrancará el 1º de enero de 2020. Como es de público conocimiento, un alto porcentaje de los aspirantes a las distintas alcaldías, gobernaciones, asambleas, concejos municipales y ediles; no tienen formación en temas propios del Estado, gobierno, organizaciones públicas, políticas públicas, mercado, sociedad civil y administración Pública. Temáticas estas que se abordan en la carrera de pregrado, posgrado y maestría que oferta la ESAP para que conozcamos a cabalidad cómo se administra la cosa pública y su institucionalidad. No es un secreto, que una de las causas por las que se investigan y sancionan (penal, fiscal, y disciplinariamente) al que ingresa a la administración pública, precisamente responde a que actúan con la más mínima formación y experiencia de lo público. Lo más patético, son los alcaldes elegidos, sobre todo en los municipios de sexta categoría, que terminan comportándose como si fueran mayordomos (ni siquiera como dueños), de una hacienda o finca en su gestión.  En otras palabras: “¿qué ordena patrón?. Es lo que les gusta escuchar. Eso es lamentable en estos tiempos. Ya no más ignorancia. De ahí que el tema de la administración pública, responda a los criterios de un patrimonialismo. Cuando debería destacarse es el gerencia, gestión o administración pública, o también el management, gobernanza, metagobernanza o creación de valor público. En consecuencia, la estrategia “yo elijo saber”, lo que busca es impartir la formación a todos los candidatos en temas propios sobre cómo construir un programa de gobierno (qué a propósito, en su gran mayoría son copias), sistema electoral, inhabilidades e incompatibilidades, financiación de la campaña electoral, delitos electorales, competencias del gobierno territorial y desarrollo regional, objetivos de desarrollo sostenible, relación nación- territorios, fuentes de financiación, gestión pública territorial, gerencia pública, procesos de empalme, informes de gestión, procedimiento en la elaboración de los planes de desarrollo, rol de consejos territoriales de planeación, definición de Estado, fines y estructura, modelo integrado de planeación, etc.  La idea más importante, es que al menos dominen un lenguaje común y no digan o dejen de decir sandeces en sus discursos o promesas en esta contienda electoral y, dimensionen el camino al que se enfrentan, de ser elegidos. Las temáticas tratadas en los distintos talleres que se están programando en el país, tiene la finalidad de fortalecer las capacidades administrativas, gerenciales, estratégicas y de toma de decisiones de todos los aspirantes, para que luego se traduzcan en sus respectivos éxitos en los ejercicios de planificación que se adelanten en su territorio. Difícil que apropien estos temas en esta época. Pero es necesario, dado el reto de empoderar una administración pública centrada en derechos humanos o en políticas públicas como está llamada a ser en estos próximos 20 años. Sanción y multa si no asisten.

Comentarios