Luis Alfredo Ortiz Tovar

Así lo dijo Jesús a los Judíos, bajo el entendido que nada es más cercano a la libertad, que la propia verdad. El mundo no se ha movido propiamente desde la égida de la verdad. Los intereses de los poderosos, los gobiernos oprobiosos, y las personas que buscan sus propios logros personales, la han convertido en burla. En la historia encontramos más mentiras que verdades, quizá por eso el mundo aún no es libre, los pueblos, más unos que otros siguen atados a sus propias historias falsas, y con ello han arrastrado con sus desgracias.

El presidente Trump, a la fecha ha contabilizado más de diez mil mentiras desde su período de gobierno, con ellas ha gobernado, y generado escozor en varios sitios de la geografía mundial. Dicen que las más enunciadas corresponden al famoso muro que separa México de su país. Con ellas tiene desinformado a la sociedad, y de esa manera ha ejercido su poder. Y quienes más se han encargado de desentrañar tales mentiras no son los estamentos judiciales, sino los medios de comunicación y los periodistas serios que con criterio investigativo han encontrado tales estadísticas, quedando claro que quien gobierna pareciera tener patente de corso para morigerar las verdades, o ser falaz.

Colombia sí que necesita la verdad, en un momento en que unos dicen y otros desdicen, unos informan y otros desinforman, en un escenario donde las redes sociales cumplen su papel al son de quien las utilice, y los grandes medios de comunicación, en ocasiones se acomodan al vaivén de sus propias conveniencias. Por esta razón es tan importante que el periodismo se convierta en escenario de reivindicación, procurando al precio que sea que la verdad sea la que salga a flote. Tristemente periodistas serios y responsables no son muchos, uno de ellos, emblemático en el país, Coronel, luego de reconocer su esfuerzo y sacrificio por la búsqueda de la verdad, se vuelve a reencontrar con la revista que lo catapultó como uno de los más firmes buscadores de verdad.

Cuando hay independencia, hay más posibilidades de encontrar la verdad. Hoy este periódico luego de 25 años de existencia mantiene su línea editorial independiente, y goza de credibilidad, básicamente por tratar de ser lo más objetivo posible, y sin proponérselo supongo, ha sido partícipe de escudriñar las malandrerías que no faltan en regiones como la nuestra. Invitación pues a seguir buscando la verdad, para que encontrada logremos avanzar como sociedad civilizada, enmendando los yerros que gobiernos y personas cometen o cometemos, y que desde el periodismo serio como sé que tenemos no solamente escritos sino hablados, sigan en el empeño de dar cumplimiento al derecho que tenemos de ser bien informados.

 

 

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