Tristeza. Este es el sentimiento que ha despertado el abandono en que cayeron monumentos y lugares representativos del municipio de Yaguará. Y no es para menos. El olvido en que están efigies como la de ‘Juan Vaquero’ es la muestra de la decadencia turística de la región.

Por muchos años, Yaguará fue un emporio turístico y visitar el pueblo constituía todo un plan familiar. Lamentablemente, ese ‘boom’ del turismo es cosa del pasado.

Tal vez, la añoranza de épocas anteriores llevó a que la publicación periodística del miércoles pasado de LA NACIÓN sobre las ‘joyas’ abandonadas en Yaguará despertara sentimientos de desconsuelo en muchas personas.

Francamente, resulta desconcertante el deterioro progresivo que viene sufriendo la estructura símbolo de la vaquería huilense. ‘Juan Vaquero’ está sin su mano izquierda, las riendas del caballo se encuentran en lamentable estado, como lo están también algunas partes del toro. Ni el lánguido perro que los acompaña se ha salvado del inexorable paso del tiempo. Toda la estructura del monumento está no sólo descolorida sino invadida por la maleza que crece en medio de la indiferencia de paisanos y visitantes.

Otros monumentos y sitios del pueblo están condenados a la misma suerte. Paradójicamente, en la tierra en donde se puede negociar una libra de mojarra negra en dos mil pesos, la estructura más desaliñada es la del pescador. La figura, sin pedestal, tiene sus manos en deplorable estado y la atarraya está reducida a unos cuantos alambres retorcidos.

¿Qué pasó con aquella Yaguará próspera? ¿En qué momento dejaron decaer el turismo? ¿Ha tenido Yaguará gobernantes ‘malos’ o ‘dormidos’? ¿Cuál es el futuro de Yaguará?

Ojalá estos interrogantes sirvan para poner a pensar a los habitantes de Yaguará, a propósito que en octubre próximo se elegirán nuevas autoridades locales y regionales.

 

“¿Qué pasó con aquella Yaguará próspera? ¿En qué momento dejaron decaer el turismo? ¿Ha tenido Yaguará gobernantes ‘malos’ o ‘dormidos’? ¿Cuál es el futuro de Yaguará?”

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