Por: Carlos Ramiro Chávarro

La música es algo tan inherente a la humanidad, que la mayoría del tiempo pasa entre nosotros como natural y común, como el tiempo y la distancia. Sin embargo, es mucho más que eso y su importancia debe ser apreciada e incorporada de manera adecuada en cuanto aspecto y actividad de nuestra vida sea posible.

La cantidad de tanta música que existe y no para de producirse, puede ser asombrosa si se piensa además que toda depende tan solo de ocho notas musicales; lo que sucede es que más allá de la estructura de una canción existen infinidad de motivos y acontecimientos, o mejor dicho, la música es tan infinita como la inspiración y es de hecho una forma que hace posible expresar de manera artística y tangible a los sentidos, emociones y sucesos que se constituyen a veces hasta en patrimonio histórico y cultural.

Por supuesto, hay música para todo y para cada momento, se habla desde estimulación temprana con música durante el embarazo, siguen los arrullos y la música de cuna, particularmente la música infantil es más como para juegos y aprendizaje, y de ahí en adelante con el crecimiento físico e intelectual de cada persona también se desarrolla su gusto musical, y su talento, para los más afortunados que cuentan con las habilidades o la facilidad de crear este arte, cantar o interpretar instrumentos, y destacarse en el baile o la danza.

A los demás igual nos queda la ya mencionada oportunidad de incorporar la música en la vida, y ojalá aprender a desglosar el contenido cargado de inspiración y emotividad que usualmente cada canción trae entre sus letras y acordes. También hay música que refleja estética y belleza, un orden y una armonía que nos atrae y nos gusta porque es también lo que deseamos lograr como personas y sociedad.

Esto último puede ser de la mayor importancia y lo podemos fomentar desde los hogares y colegios, porque es parte o tan fundamental como la educación académica e intelectual, un aprendizaje sobre la música que sirva para acompañar e inspirar cada día y proyecto de nuestras vidas.

 

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