Mauricio Ortiz Parra (en el centro) había sido beneficiado con detención domiciliaria hace ocho días, sin embargo ayer un juez en segunda instancia le revocó la medida y lo volvió a enviar a la cárcel.

A la cárcel como medida de aseguramiento volvió hacer enviado el comerciante Mauricio Ortiz Parra, investigado por su presunta participación en el asesinato del abogado Luis Gerardo Ochoa, en el municipio de Pitalito, ocurrido el 6 de abril del 2017.

La decisión en segunda instancia fue tomada ayer por un juzgado del circuito de Pitalito tras anular la revocatoria de la medida de detención domiciliaria que le había otorgado el Juez Tercero Penal Municipal de Pitalito con Funciones de Control de Garantías el pasado viernes 14 de junio.

En esa oportunidad el togado le revocó la medida de aseguramiento en centro carcelario por detención domiciliaria, solicitada por la defensa del procesado.

Sin embargo ayer en una nueva audiencia para resolver la apelación de la Fiscalía a la decisión del juez penal municipal, el operador judicial del circuito hecho para bajo la providencia y ordenó su regresó al centro carcelario.

 

Intermediario   

Según la Fiscalía 28 Seccional de Pitalito, el comerciante Ortiz Parra estaría involucrado en el asesinato del abogado Ocho Sánchez, perpetrado en su oficina, cuando usaron de señuelo a un supuesto cliente para que lo entretuviera, mientras otro sujeto ingresó armado y acabó con su vida.

Las investigaciones permitieron al ente acusador establecer que el asesinato del profesional del derecho al parecer estaría relacionado con la construcción del proyecto habitacional Ciudadela la Voz de Dios, para los feligreses de una iglesia cristiana en Pitalito.

El profesional del derecho, fue contactado por varios beneficiarios del proyecto habitacional quienes detectaron anomalías y buscaban que se adelantara un proceso por estafa y otros, ya que se sentían engañados, pues el lote donde se haría la construcción había sido vendido a una constructora que nada tenía que ver con el proyecto.

La fiscal del caso, señaló en las diligencias judiciales, que el comerciante Ortiz Parra, recibió el dinero y pagó a los autores materiales para la ejecución del asesinato del abogado Ocho. “Fue intermediario entre los determinadores y los autores materiales”.

En desarrollo del proceso ya fueron acusados Mauricio Murcia Orjuela, quien presuntamente disparó contra la humanidad del líder social. Mauricio Parra Rodríguez, propietario de la constructora que compró el lote, acusado como presunto autor intelectual. César Alberto Sierra Avellaneda, socio de Parra Rodríguez, acusado como presunto autor intelectual.

Además de Edgar Núñez Guzmán, pastor de la iglesia y quien para la época de los hechos se desempeñaba como secretario de Planeación Municipal, acusado como presunto autor intelectual. Luis Mario Colorado Rodas, vicepresidente de una fundación que también se vio involucrada en la presunta estafa, acusado como presunto autor intelectual. Jefferson Polo Mejía, quien se haría pasar por víctima y el día de los hechos acordó una cita con la víctima para entregarle una documentación, acusado como supuesto autor material.

También fueron vinculados a la investigación y llamados a juicio, Stwar Sterling Santacruz, quien condujo el vehículo en el que huyó Eduardo Villanueva Murcia, acusado como posible autor material y quien se acogió a sentencia anticipada. Campo Elías Salas Murcia, encargado de guardar el vehículo y la moto, acusado como presunto autor material. Mauricio Ortiz Parra, intermediario entre los determinadores y los autores materiales y Héctor Alexis Flórez Hurtatis, señalado de conducir la moto en la que huyó el sicario.

 

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