Sergio Felipe Salamanca Borrero

Sergio Felipe salamanca Borrero

Como consumidores muchas veces no somos conscientes del peligro que puede acarrear para nuestra salud consumir ciertos alimentos que a simple vista parecen inofensivos, pero que en ciertas condiciones pueden llegar a ser letales. Súmele a esto el hecho de que dentro del ordenamiento jurídico colombiano las únicas normas que hacen referencia expresa al tema de alimentos, son las que tienen que ver con los registros sanitarios.

Al analizar las normas relacionadas con la fabricación, envase, importación y comercialización de alimentos en el territorio nacional, encuentro que estas se enfocan únicamente en aspectos como la composición química de los alimentos y en la inocuidad de los mismos, excluyendo de su estudio los riesgos que pueden reportar los alimentos por su estructura física. Es posible que en este momento se esté preguntando a dónde voy con todo esto.

Como siempre, la mejor forma de ilustrar la idea que les quiero transmitir es un ejemplo de la vida real. Hace menos de cinco años se comercializaba libremente en el país una golosina llamada “mini-gelatina”, producto que estaba dirigido a un mercado infantil y que contaba con todo los registros y autorizaciones por parte del INVIMA. Sin embargo, las “mini-gelatinas” tenían forma de tapón y tenían dentro de sus componentes aditivos que las hacían indisolubles, lo cual sumado al empaque en forma de capsula que requería presión o succión para sacar el producto, lo convertía en el candidato perfecto para generar asfixia.

Lastimosamente, desde el año 2014 se presentaron tres casos que involucraban al producto con la muerte de una menor; y la lesión de otros dos por asfixia y broncoaspiración. Esta situación llevó a que la Superintendencia de Industria y Comercio –SIC- en el año 2015, mediante la Resolución No. 79980, prohibiera “la producción, importación, comercialización y toda puesta a disposición del producto denominado “mini gelatina”.

Al igual que en el caso de las mini-gelatinas, la SIC decidió este año prohibir toda actividad comercial respecto de una golosina denominada “Dr. Look Palito Láser”, la cual es un bombón de caramelo que cuenta con un palito que alumbra gracias a las sustancias químicas que contiene. A esta decisión llegó la SIC luego de que la salud de un menor resultara comprometida por haber ingerido las sustancias contenidas en el palito. ¿le estaremos haciendo los controles adecuados a los alimentos antes de autorizar su venta al público?

 

 

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