Diana se recupera de sus quemaduras, que le ocasionaron en la madrugada del pasado 6 de mayo. Fotos Sergio Reyes.

El semblante de Diana, la misma que hace meses atrás deambulaba por las calles, perdida en el mundo de las drogas, hoy es otro. El ataque inhumano que padeció el pasado 6 de mayo en Neiva por un sujeto que le prendió fuego en las piernas mientras ella dormía, la marcó en el cuerpo y el alma.

Las quemaduras de tercer grado que le produjo tan desquiciado hecho, la mantuvo durante dos meses en el hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo. Fue intervenida por cirugía plástica, en la cual fue necesario realizarle trasplante de piel de los muslos a la parte inferior de las piernas. También recibió tratamiento por psiquiatría de desintoxicación.

Hace dos días fue dada de alta y trasladada por el programa Casa de apoyo al Habitante de Calle y la Personería de Neiva, al hogar de paso Fundación Cristiana ‘Rescatados por su Sangre’, ubicada en el barrio Enrique Olaya Herrera de la comuna diez de la capital del Huila, en donde Diana iniciará su proceso de recuperación.

El mismo sitio del que “se voló” en enero de este año tras intentar dejar las drogas. Pero ahora es distinto, está decidida a no querer volver a vivir en ese infierno y enfrenta una lucha constante por no recaer.

Diana camina con dificultad y algo de dolor, descansa en una silla y enseñando sus quemaduras, recuerda esos momentos en que fue víctima de la crueldad de otro.

“El domingo en la mañana estaba cansada de sueño, tenía $550 en el bolsillo, estaba durmiendo afuera en Los Olivos y de ahí me levantaron los de las flores, entonces me pareció fácil irme acostar allá en ese andén donde me ocurrió el accidente, y yo pensé dentro de mí: ay, hoy no consumo, me levanto por la noche y consigo otros 500 pesos y ahí me voy para la olla. En todo el día no me levanté ni a pedir comida. Se oscureció y seguí durmiendo. Siendo ya la madrugada yo estaba dormida de lado y en sueños percibí olor a gasolina pero no me desperté, estaba soñando con mi mamita muerta que estaba sentada al lado mío, y en un instante sentí la candela”.

“Me levanté gritando auxilio, auxilio, inicialmente le eché la culpa a los de la casa, no me podía apagar la candela de la pierna derecha que es la más grave y me la apagué con una rama. Arranqué a correr para un lavadero de carros que queda a pocos metros y pedí que me echaran agua. Llamaron a la Policía y me llevaron de inmediato a que me prestaran atención médica”, narra Diana Patricia.

Diana Patricia sufrió quemaduras de tercer grado y por dos meses permaneció en el Hospital de Neiva.

Taxista libre

La investigación del caso indicó que el responsable del hecho fue un conductor de taxi. El individuo fue indagado por las autoridades pero no hubo captura en su contra porque al parecer, no hay denuncia, así que hoy sigue libre. Contó con un compinche, quien grabó un video del aberrante episodio.

El video circuló en redes sociales y en él se observa al sujeto, vestido con pantaloneta y en chanclas roseando gasolina sobre Diana Patricia y enseguida le prende fuego. La mujer, dice no haber alcanzado a identificar en ese momento a nadie, y hoy no entiende qué motivo a que la emprendieran contra ella.

“Yo nunca había tenido problemas con ningún taxista porque yo la pego superbién, yo me la pasaba por los lados de Matamundo y allá hay artos taxistas y yo con todo el mundo la voy. De todas maneras dejo eso en manos de mi Dios”, afirma.

El taxista, habría dicho a las autoridades que supuestamente confundió a Diana con otra habitante de calle que le había roto el parabrisas de su vehículo.

Diana va para adelante

“Lo que le pido a Dios es que quede caminando bien y me saque de esa vida en la que yo vivía, que esa desgracia me sirva para hacer un nuevo comienzo”, dice la mujer de 39 años.

Ya son más de dos meses que no consume drogas. Nunca antes había estado tanto tiempo sin hacerlo. Le gusta leer la Biblia y meditar. Está agradecida con el equipo médico que la atendió en el hospital durante ese tiempo, y con todos quienes le han prestado apoyo.

Su hija de 21 años la visita, le lleva elementos de aseo y ropa. Confía en que esta vez haya un verdadero cambio en ella.

La recuperación de las quemaduras de Diana es un proceso lento, debe ir cada 5 días a la IPS más cercana para que le realicen curaciones.

Contenta, cuenta que le dieron una contraseña mientras le hacen entrega de su cédula, la cual perdió hace mucho tiempo, y que está en el proceso de vinculación al Sisbén para que pueda continuar su tratamiento médico.

Ella, hace un llamado al respeto por la vida y la tolerancia. “El respeto se lo gana cada uno”, dice.

La Fundación Cristiana ‘Rescatados por su Sangre’, se mantiene gracias a las donaciones de alimentos, ropa y demás artículos que realizan personas caritativas, y del proyecto de venta de maní que desempeñan las mujeres que la integran.

Desde la Personería de Neiva le hacen un seguimiento al caso de Diana y de su evolución. Adelantan una campaña contra el no maltrato hacia el habitante de calle

En el hogar de paso la recibieron con los brazos abiertos, allí inicia su proceso de recuperación.

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