Norberto Antonio Castaño Buitrago

 

Desde hace varios años, se vienen pidiendo en Colombia sanciones más drásticas para los abusadores, violadores y asesinos de niños, como mecanismo no solo de castigo sino de “escarmiento” para evitar que otras personas cometan ese tipo de atrocidades.

La Comisión Asesora de Política Criminal del Ministerio de Justicia recomendó al Gobierno Nacional no embarcarse en el proyecto de aplicar la cadena perpetua en Colombia, argumentando que es una sanción no solo inhumana, sino inocua y demasiado costosa para el Estado.

“Es cruel, innecesariamente violenta, inútil y desproporcionada”, señala el documento.

Dijo, además, que aplicar la cadena perpetua le costaría mucho dinero al Estado colombiano, ya que sostener a una persona en calidad de detenido cuesta cada año cerca de 19 millones de pesos, o que no hay cárceles suficientes y que es alto el hacinamiento en las penitenciarías.

Al leer que la cadena perpetua es una sanción INHUMANA, me remití al diccionario de la Real Academia Española, y encuentro esta definición: inhumano, inhumana. Adjetivo. Que no se considera propio del ser humano por ser demasiado duro o difícil de soportar.

Entonces me surgen varios interrogantes. ¿Por qué para el autor del ataque sí se debe tener consideración? ¿La tuvo acaso él, cuando violentó lo más sagrado de un niño: su pureza, su inocencia y hasta su vida?

Nadie puede dimensionar el sufrimiento que padeció ese niño o niña al ser abusado, violado o asesinado.

Para sostener a los condenados por cualquier delito, la solución es ponerlos a trabajar, que den utilidad a su tiempo libre, con el valor agregado de que esto les ayudaría a un verdadero proceso de resocialización y no quedarse en la celda o patio, comiendo, durmiendo y hasta mejorando sus técnicas para delinquir con mayor eficiencia.

No se equivocó quien afirmó que las cárceles son ‘universidades’ del delito, donde se profesionalizan quienes escogieron el camino del mal.

Ah, y si el problema es de falta de cupos en las cárceles, concretar alianzas público-privadas para construir más centros de reclusión.

No más impunidad, cadena perpetua ¡YA!

NOTA:

Agradezco a la señora Marcela Bobadilla, esposa del fallecido periodista Edgar Artunduaga Sánchez y a su familia, por confiar en mi trabajo periodístico para seguir acompañando como coordinador el informativo “Artunduaga Noticias”, de las emisoras Huila Estéreo. Edgar Artunduaga Sánchez seguirá siendo su Director. “Seguimos sintonizados”.

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