Óscar Alvis Pinzón

Pareciera sorprendente que hacer ejercicios pueda reducir el número y la severidad de infecciones, inflamaciones y hasta algunos tipos de cáncer. Sin embargo, la literatura científica sobre las relaciones entre el ejercicio y nuestro sistema de defensa es muy amplia. La comprensión de la composición de las interacciones, entre ejercicios, nutrición y sistema inmune es fundamental, no solo para los atletas, sino para todo aquel que quiera preservar y mejorar su salud por medio del ejercicio. Los estudios señalan que quienes logran estar en su peso ideal no solo reducen el riesgo de desarrollar cáncer, diabetes y tener problemas del corazón, sino que además tienen más energía y hacen más ejercicios.

Estudios recientes hallaron beneficios al hacer ejercicios en ayunas y a primera hora, pues en ese momento el cuerpo está predispuesto a quemar más grasa y disminuir la ganancia de peso. Los expertos coinciden que para controlar el peso es recomendable hacer cualquier actividad física en horas no cercanas a las comidas. De todas formas, “la mejor estrategia para prevenir el aumento de peso es combinar una dieta balanceada y un estilo de vida saludable”.  Con el paso del tiempo y al llegar  una nueva etapa de la vida debemos aceptarla, sin la obstinación de quien rechaza el paso de los años. Hay que seguir practicando nuestros deportes favoritos ya no a nivel competitivo sino recreativo; porque el deporte es salud y una fiesta de vida.

Pero como en la vida, también ahora ha llegado el tiempo de parar las carreras; porque vivimos afanados, apurados, intranquilos y estresados. La prisa hace que miremos y no veamos. Que oigamos pero no escuchemos. Que comamos pero sin alimentarnos. Que no tengamos tiempo para  la familia, el amor y los pequeños detalles. Que al final del día hayamos hecho muchas cosas, pero tal vez las que no queríamos, las que no estaban en nuestros corazones, las que otras voluntades nos determinaron. Definitivamente de todas las películas la más difícil de devolver es la de la vida. El mejoramiento de nuestro bienestar tiene que ver con un cambio de actitud; porque lo que está en juego en esta sociedad de consumo no es más que nuestra propia y única vida.  Hay que caminar solo o acompañado; porque me brinda salud, me permite observar, analizar y tomar mejores decisiones. Por eso he empezado a caminar. A hacer  mí viaje a pie. No podemos seguir viviendo a las carreras.

 

 

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