Una familia compuesta por cuatro personas se considera en situación de pobreza en el departamento, si el ingreso mensual total del hogar está por debajo de $ 957.276.

Redacción, LA NACIÓN  

Vivir con $225.000 mensuales es una tarea que parece casi imposible, sin embargo, esta es la realidad en Nariño, Chocó y Cauca, los departamentos con las líneas de pobreza monetaria más bajas del país en 2018, según el más reciente informe entregado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE.)

La entidad estadística reveló el pasado viernes las cifras de pobreza para 2018. Según el director, Juan Daniel Oviedo, la variación no fue estadísticamente significativa, pues mientras que en 2017 la pobreza en términos de ingresos se había situado en 26,9 %, el año pasado el dato fue de 27 %. Es decir: 27 de cada 100 habitantes en Colombia están esta situación.

Al estar por debajo de una línea definida en $257.433, si una persona tiene ingresos mensuales por debajo de ese límite es considerada pobre. En el caso de un hogar de cuatro personas, esa línea es $1.029.732

En Huila

Mientras el promedio nacional de pobreza monetaria fue de 27 puntos porcentuales en 2018, el de Huila alcanzó 37 por ciento en igual periodo.

Es decir, en la medición de pobreza monetaria (que calcula el ingreso per cápita insuficiente para adquirir la canasta básica de alimentos), el 37% de la población opita se encontraba en 2018 en esa condición, un año atrás este fenómeno afectó al 35,7% de los huilenses, lo cual refleja que la incidencia del flagelo subió en 1,3 puntos porcentuales.

Mientras el promedio nacional de pobreza fue de 27 puntos porcentuales en 2018, el de Huila alcanzó 37 por ciento en el mismo periodo.

En términos más específicos, para el Dane, una persona en el Huila estaba en condición de pobreza si para el año 2018 tenía ingresos mensuales inferiores a $ 239.319, esto quiere decir que, una familia de cuatro personas se consideraba en esa situación en el departamento, si el ingreso mensual total del hogar estaba por debajo de $ 957.276.

Según el departamento estadístico, en 2018 los departamentos que presentaron las líneas de pobreza monetaria más altas fueron Atlántico con $ 282.305 y Quindío con $ 266.749. En contraste, los departamentos de Nariño, Chocó y Cauca presentaron las líneas de pobreza más bajas: $225.119, $ 222.032 y $ 213.930, respectivamente.

Pobreza extrema

En lo que se refiere a la línea de pobreza extrema, que es el costo per cápita mensual mínimo necesario para adquirir una canasta de bienes alimentarios, a nivel nacional fue de $117.605. El Huila se situó en el puesto trece de los departamentos con más incidencia de esta problemática, con un gasto individual de $114.881. Es decir, que una familia de cuatro personas fue reconocida en situación de pobreza extrema en el departamento si el ingreso total del hogar estuvo por debajo de $ 459.524.

De acuerdo al informe, los departamentos con las mayores líneas de pobreza monetaria extrema en 2018 fueron Atlántico y Valle del Cauca con $124.501 y $121.453, respectivamente, en contraste las regiones con los menores indicadores de este flagelo fueron Cauca y Chocó.

Creció desigualdad en los ingresos

Respecto a la medición Gini (grado de desigualdad en la distribución del ingreso), ésta presentó “mayor incremento en 2018 en Santander y Huila, en los cuales el indicador pasó de 0,453 a 0,486 y 0,487 a 0,510, respectivamente”.

El promedio del ingreso per cápita de la unidad de gasto en una familia de Huila fue de $493.660 al cierre del año anterior.

Múltiples carencias

Cuando se mide el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), se trata de identificar las carencias en los hogares midiendo cinco dimensiones de calidad de vida: educación; condiciones de niñez y juventud; trabajo; salud; condiciones de vivienda y servicios públicos, que en su conjunto suman 15 indicadores. Quienes se encuentren en situación de pobreza multidimensional tienen algún tipo de barrera de acceso a estas condiciones básicas.

De acuerdo al Dane, entre 2016 y 2018, en Colombia ingresaron 1,1 millones de personas a la pobreza multidimensional, en un indicador en el que Guainía, Vaupés y Vichada cerraron el año pasado con la mayor tasa de incidencia. La tasa a nivel nacional fue de 19,6%, es decir, que 9,69 millones de colombianos se encuentran bajo esta condición.

En el informe se conoció que Huila pertenece al grupo de 13 territorios, incluido Bogotá, que están por debajo del indicador con un 19,2 % frente al 19,6 % de la media nacional.

Lo que más contribuyó a que los hogares del Huila fueran pobres en esta área fue el factor educativo (34,7%), seguido de las dimensiones trabajo (29,3%); niñez y juventud (17,1%), condiciones de la vivienda (10,5 %) y salud (8,4%).

Es importante destacar, que el indicador (sin aseguramiento en salud) tuvo cambios importantes en 2018, la privación pasó de 9,6% en 2016 a 11,0% en 2018 a nivel nacional. En lo que se refiere a la anterior variable, según el informe, con un puntaje de (6,5%) el Huila hace parte de los cinco departamentos con menor privación, acompañado de Putumayo, Amazonas, San Andrés y Vaupés.

Miradas

Óscar Rujana Quintero presidente de la Sociedad Huilense de Economistas aseguró que en el departamento hay unas visiones que deben optarse para cambiar los indicadores negativos. “El gobierno tiene que pensar en unas políticas sociales mucho más pertinentes en lo que tiene que ver con la atención de las necesidades básicas en razón de la educación, la salud y los sistemas de alcantarillado, agua potable y saneamiento básico, cuando no miramos esos elementos de orden social nos estamos hundiendo más en la pobreza”, dijo.

El economista puntualizó que en el tema de la educación, factor que tuvo la mayor incidencia (34,7 %) en el resultado de la pobreza del departamento el año anterior, “tenemos un gobierno que le está apostando a la educación, pero vemos unas necesidades muy latentes, como el caso de la alimentación escolar lo que es nefasto en el Huila, así como lo es el tema del transporte en las diferentes zonas del territorio departamental, principalmente en el área rural, lo que ha limitado el desarrollo de la educación.”

Finalmente, Rujana Quintero considera que el desempleo es un flagelo creciente porque no hay inversión del gobierno para el aparato productivo. “Debemos apuntarle mucho al tema de empleo en el Huila, brindar unas condiciones de más participación en el aparato productivo. A nivel del gasto público deben incrementarse las obras lo cual permita unas condiciones que mejoren el nivel laboral del departamento, pues el gobierno nacional ha tenido una línea importante como lo es la social, pero ha descuidado un poco en lo que realmente ha necesitado invertir, que es en la generación de empleo”.

Juan Daniel Oviedo, director del DANE, con relación a los datos nacionales dijo que la presencia de migrantes venezolanos no cubiertos por los planes de salud podría tener incidencia, pues esta medición tiene las mayores privaciones en las zonas de frontera.

La línea de pobreza nacional en 2018 fue de $257.433 y 27% de los colombianos está por debajo de este ingreso.

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