El tramo de la vía, cerca al puente El Milagro no resistió la fuerza del agua del Ambicá y terminó colapsando. Fotos Sergio Reyes.

Para los doblemente colombianos, el río Ambicá ya se convirtió en un “soberano” que hace lo que quiere. La nueva creciente cargada con mucho material vegetal que registró en horas de la madrugada de ayer, tumbó un pequeño tramo ubicado a pocos metros del puente El Milagro, a la entrada del Municipio de Colombia, dejándolo incomunicado con la vía Baraya-Tello-Neiva.

Son 12 mil habitantes de este municipio los que quedaron bloqueados. Decenas de personas, familias con niños, que ayer buscaban con urgencia llegar a la capital del Huila, aprovecharon que en la mañana el cauce del río descendió y lograron pasar a pie o en vehículos, por la extensa playa de aproximadamente unos 250 metros que ha venido dejando. Así, el Ambicá ha extendido sus brazos, y presenta además tremendos desniveles hacia las fincas cercanas. Ya sobre las 3:00 de la tarde, el río nuevamente subió su caudal. Algunos pocos se atrevieron atravesarlo arriesgando sus vidas.

La situación que están padeciendo en el municipio de Colombia es crítica, los crecidas del Ambicá les ha traído varias afectaciones. El pueblo se encuentra desde hace un mes sin agua, según manifiestan los pobladores, por cuenta de una creciente anterior que destruyó el acueducto. La recuperación del mismo es adelantada por un equipo de la Alcaldía de Colombia, y el suministro de agua a la comunidad lo ha adelantado la Gobernación del Huila a través de carro tanque. Sin embargo al automotor le fue imposible ayer entrar por el aumento de las aguas del afluente.

Algo parecido ocurrió con María Teresa Sánchez, quien vive en el perímetro urbano de Colombia, Huila y ya completó más de ocho meses de embarazo de su segundo bebé. Debía ayer asistir a una cita de control en Neiva pero por la afectación de la carretera no pudo más que resignarse a dejar de asistir.

Algunos se arriesgaron a pasar el río a pie

Veredas incomunicadas

Ferney Espinosa es líder de Antillas, una de las siete veredas de este municipio que quedaron igualmente incomunicadas por la creciente el río Ambicá. Sus aguas de nuevo les quitó la garrocha que utilizaban para atravesar el río, luego de que se llevara también el puente el Totumo. Los campesinos se arriesgan a pasar por las vegas, para poder llevar combustible por galones y demás productos para abastecerse.

“Llevamos dos meses en esta situación y no hemos visto ninguna solución porque el río coge para un lado y para el otro y la maquinaria comenzó a trabajar fue de para arriba, y por eso las calamidades que se están presentando en este momento”, dijo.

Y es que desde el 2016, la Gobernación del Huila, a través de dependencias como la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres, ha realizado intervenciones prospectivas y correctivas en el Ambicá, con el propósito de reducir y mitigar el riesgo que presenta el río por sus características hidráulicas.

Entre las actividades está la atención por la caída del puente El Milagro, con la construcción de gaviones y jarillones -estructuras usadas para la contención de agua-, dragado de río, rectificación de cauce para la protección de los estribos y aletas del puente.

Sin embargo estas obras no se han realizado de la manera correcta, según manifestó Yesid Castañeda, habitante del municipio de Colombia. Mencionó que llevan 4 años pidiéndoles a la alcaldesa y a los ingenieros que se hizo una licitación para empezar a canalizar el río desde más arriba en el puente del Totumo. “Los gaviones que han construido no ha hecho sino dirigir las aguas hacia los predios y acabar con la carretera que va hacia la ciudad de Neiva. Las consecuencias ahora las paga el pueblo que es el que va a sufrir con el alza del mercado y demás productos”.

Hay quienes creen que se debería en construir estructuras diferentes como viaductos para que el río no genere tanta problemática.

El garzoneño Eugenio Polo, es el maestro de obra de los ingenieros de la Gobernación del Huila, y llevan tres meses en la zona con el objetivo de evitar que el río tumbe el puente El Milagro. “Hemos estado haciendo jarillones y gaviones que han resistido los impactos de las 66 avalanchas que hemos tenido en este tiempo y es lo que ha soportado que el puente no se haya caído. La avalancha de anoche no nos dañó el puente pero sí la vía”, indicó.

Con la maquinaría del Departamento esperan poder apoyarlo en hacerle un desvío en la parte de arriba al caudal como ya lo han hecho en otras ocasiones. Desafortunadamente no se ha podido iniciar con los trabajos por el aumento del cauce del Ambicá.

La secretaria de Gobierno, Liliana Vásquez Sandoval, confirmó que un equipo de ingenieros de la Gobernación del Huila, junto a la alcaldesa de Colombia, Adelia Guzmán, procedió a revisar y verificar las afectaciones y determinar las tareas a seguir.

Simultáneamente, equipo y maquinaria que se encuentran en este municipio del norte del departamento están listos para intervenir en el cauce del río, tarea que se ha imposibilitado ante nuevas crecientes del Ambicá, la tarde de ayer.

«Solo hasta cuando se reduzca el caudal, de manera que no represente riesgo para operarios y maquinaria, será posible iniciar esa intervención», precisó la funcionaria.

La funcionaria de la Gobernación del Huila indicó además que adelanta acciones permanentes para gestionar las situaciones de riesgo provocadas por crecientes e inundaciones del río Ambicá, en el municipio de Colombia.

El río ha dejado una extensa playa de aproximadamente unos 250 metros. Así, el Ambicá ha extendido sus brazos, y presenta además tremendos desniveles hacia las fincas cercanas.

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