Lápidas, tumbas e imágenes santas del cementerio del municipio de Tello, Huila, se han convertido en el blanco de los delincuentes, quienes han escogido el campo santo para realizar actos como consumo de droga y daños estructurales.

Los habitantes del municipio denunciaron a LA NACIÓN que en varias oportunidades han solicitado a la Policía ‘tomar cartas en el asunto’ pero no ha sido posible.

El último hecho de vandalismo fue registrado hoy cuando amanecieron un total de 12 bóvedas afectadas; la comunidad aseguró que es normal ir a cualquier hora del día al cementerio municipal y encontrarse grupo de jóvenes consumiendo alucinógenos.

 

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