Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

Viene alzando ‘vuelo’ la propuesta de reducción y simplificación de impuestos a los tiquetes aéreos, así como la eliminación del impuesto de timbre sobre estos pasajes. La iniciativa es del senador conservador, Miguel Ángel Barreto, quien la convirtió en un proyecto de ley que empezará a ser discutido en el Congreso de la República.

En este diálogo con LA NACIÓN, el senador Barreto Castillo explica los alcances de su proyecto y también habla sobre el Gobierno Duque, el ICA y los ‘elefantes blancos’.

¿Cuáles son los alcances de su proyecto de ley para disminuir los precios de los tiquetes aéreos en el país?

Según el Foro Económico Mundial, WEF, Colombia ocupa el puesto 134 de 136 países analizados en materia de competitividad del transporte aéreo respecto de tasas e impuestos, muy lejos de potencias turísticas de la región como México, que recibe 40 millones de turistas al año. Este proyecto de ley tiene como propósito la reducción y simplificación de impuestos a los tiquetes aéreos, esencialmente disminuir el IVA del 19% al 5% tanto a los tiquetes aéreos como al combustible de avión, así como eliminar el impuesto de timbre sobre los tiquetes, con el fin de fomentar la demanda del servicio interno e internacional de pasajeros. La idea es dinamizar la economía a través del impulso al turismo, que redunde en el incremento de la conectividad doméstica, por ende en mayor inclusión y oportunidades para los territorios, y aporte al cumplimiento de las metas del Plan Nacional de Desarrollo.

Frente a otras regiones del mundo, ¿Qué tan costosos son los tiquetes aéreos en Colombia?

Colombia en Latinoamérica es el tercer país con más costos para el sector aéreo, solamente superado por Argentina y Venezuela. La paradoja es que Colombia, por su ubicación geográfica privilegiada, junto con Panamá y Perú, es uno de los países con mayor número de conexiones aéreas y con potencial de crecimiento, que se pone en riesgo por la alta incidencia de los impuestos y tasas sobre el costo del tiquete. De manera general, según la IATA, en rutas internacionales con alta demanda y conectividad, por la carga tributaria y costos aeroportuarios, los tiquetes aéreos en Colombia son entre un 15% y 20% más caros que en países como Panamá, los Estados Unidos o Europa. En rutas troncales nacionales, donde hay alta demanda y oferta, los tiquetes entre Bogotá y ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena, pueden llegar a ser hasta un 25% más costosos que en países como México Estados Unidos o Europa. En rutas no troncales nacionales, con baja oferta, tales como Bogotá-Ibagué, Pasto, Manizales, Villavicencio, Neiva y otros destinos, los costos de los tiquetes pueden estar hasta en un 70% por encima de lo que costaría un tiquete en rutas similares en otros países.

¿Qué ganaría el país con esa reducción en tiquetes aéreos que usted propone?

En el 2018 llegaron a Colombia más de 4,2 millones de visitantes no residentes, lo que representó un crecimiento de 8% con respecto al año 2017. Para el caso particular de Colombia, la aviación funciona como un facilitador económico importante, contribuyendo con más de US$ 7.500 millones de dólares al PIB y generando alrededor de un millón de empleos. Con el proyecto de ley, se estima que la demanda de pasajeros aumentaría en un 20% si el IVA disminuyera al 5% y se eliminara el impuesto de timbre y los otros cargos bajaran a niveles competitivos. En términos generales, el impacto asociado al aumento de la conectividad y la actividad económica conducirían a incremento alrededor de US$19.400 millones de dólares en el Producto Interno Bruto, PIB, y la creación de cerca de 239.000 empleos adicionales.

“En rutas como Bogotá-Ibagué, Villavicencio, Neiva y otros destinos, los costos de los tiquetes pueden estar hasta en un 70% por encima de lo que costaría un tiquete en rutas similares en otros países”

Usted ya ha estado socializando el proyecto de ley, ¿Con quiénes se ha reunido y qué le dicen de la iniciativa?

Desde el mes de marzo de este año, se ha venido trabajando y se han hecho varias reuniones con la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco; el Director de la Aerocivil, Juan Carlos Salazar y su equipo de asesores; así como el Presidente dela IATA en Colombia, Andrés Uribe, quienes han manifestado su interés y su acuerdo con los términos del proyecto de ley y sus beneficios. La importancia del proyecto de ley radica en que lo que se busca es generar un alivio a los usuarios aéreos en las tarifas y que viajar en avión deje de ser considerado como algo suntuario. Si bien se ha socializado el proyecto con las aerolíneas Avianca, Easy Fly y Latam, las cuales también han expresado su aprobación respecto de los términos de la iniciativa, el objetivo primordial está también centrado en darle competitividad al sector aéreo y mejorar las condiciones para que los colombianos de a pie puedan acceder a viajar en avión, como ya lo hacen en otros países. No se puede olvidar que el transporte aéreo es considerado como un servicio público esencial y como tal debe ser accesible a toda la población. Se busca que los beneficios lleguen a los colombianos de los estratos más bajos y ampliar la competencia, para que ingresen nuevas aerolíneas al país y así, al ampliar la demanda y competencia con las aerolíneas que actualmente operan en Colombia, se reduzcan los precios de los tiquetes, se mejore la conectividad y frecuencia de las rutas aéreas para todos los usuarios y se garantice la accesibilidad para que los menos pudientes puedan viajar en avión. Con posterioridad a la presentación del proyecto en la Cámara de Representantes, hemos recibido el apoyo de Anato y otros gremios del sector turístico, además del apoyo de la ciudadanía en general.

Sinceramente, ¿Qué futuro le augura al proyecto? ¿Ya ha dicho algo el Gobierno?

El futuro del proyecto de ley depende en primer término del apoyo que reciba de las diversas bancadas en el Congreso, así como del aval que el Ministerio de Hacienda le otorgue al mismo, por temas de iniciativa legislativa y de impacto fiscal. Como ya lo he expresado, desde el punto de vista del impacto fiscal, esta iniciativa de ley no sólo no conllevaría a tener menos ingresos fiscales, sino que, por el contrario, al estimular toda la cadena del sector turístico, comercio y sector aeronáutico se terminaría recogiendo más dinero fruto de los demás impuestos que pagarían las diversas actividades que en cadena estimularía un mayor crecimiento del sector aéreo y la actividad turística. Eso sin mencionar el potencial en generación de empleos en Colombia.

¿Las aerolíneas le han dicho algo sobre este proyecto de ley?

Cabe mencionar que las aerolíneas también han manifestado sus preocupaciones en tres temas críticos en materia de competitividad del sector aéreo, en los cuales el país tiene una baja calificación: infraestructura; competitividad en costos; y regulación adecuada. Lo que se persigue con esta iniciativa es impulsar esencialmente que las personas de bajos ingresos puedan acceder al transporte aéreo y que con el crecimiento de la demanda y el turismo se impulse el crecimiento económico y la generación de empleo.

¿Qué trámites debe cursar en el Congreso de la República su proyecto para que se convierta en realidad?

Por tratarse de un tema tributario, el trámite de la iniciativa comenzará a debatirse en primer debate en la Cámara de Representantes. Posteriormente, seguirá su trámite en el Senado de la República, tanto en la respectiva comisión Tercera como en Plenaria. Necesariamente, deberá contarse con el aval de Ministerio de Hacienda antes de ser aprobado en la plenaria del Senado el último debate, para lo cual, y dados los argumentos que hemos sostenido, esperamos contar con el apoyo decidido del Gobierno Nacional.

¿Qué opinión le merece la infraestructura aeroportuaria del sur del país?

En materia de infraestructura aérea, Colombia ocupa el puesto 76 de 136 países analizados, según el estudio de competitividad elaborado por la IATA. Es decir, estamos muy por debajo del promedio de la infraestructura aérea de países de la OCDE, que ocupa el puesto 34. Uno de los grandes cuellos de botella es la saturación del aeropuerto El Dorado y la urgente necesidad de buscar una solución para utilizar el espacio que actualmente ocupa CATAM para ampliar la plataforma de atención de aeronaves, así como la ampliación de las pistas. No es menor la necesidad de que todos los aeropuertos intermedios, tales como Ibagué, Neiva y otros, cuenten con ayudas de aeronavegabilidad adecuados. Esto redundaría en un mejoramiento de la seguridad, de las operaciones aéreas y la implementación de nuevas rutas y aerolíneas en el mercado regional. Así las cosas, y ante la baja calidad de la infraestructura, se hace necesario tomar acciones urgentes para que Colombia repunte en materia de competitividad aérea. El tema del aeropuerto El Dorado y aeropuertos intermedios como los de Ibagué, Neiva, Pasto, entre otros, no da espera.

“Creo que el Presidente no se ha conectado con la realidad del país y sus Ministros creen que el liderazgo se ejerce dese un escritorio en Bogotá, a espaldas de las necesidades del pueblo”

Hablemos de otros temas. El presidente Iván Duque está llegando a su primer año de gobierno, ¿En qué pasa la prueba y en qué se raja?

Considero destacable del Gobierno la recientemente sancionada ley de las TICS, cuyo principal beneficio será el de conectar a todos los colombianos para lograr equidad social. Actualmente, hay dos Colombia: una urbana conectada y otra rural sin conexión. Esta ley permitirá disminuir la brecha digital y le dará voz a los 20 millones de colombianos que hoy están sin conexión a Internet, especialmente en la Colombia rural. Por lo demás, creo que el gobierno no ha tenido diálogo con los colombianos y no ha sabido interpretar los principales problemas que aquejan a los colombianos. No se le ha llegado a los colombianos de las regiones y se pretende tomar decisiones desde la capital sin tener en cuenta las particularidades de los colombianos en las regiones. No se ha gobernado pensando en la realidad del país, buscando que los recursos lleguen de manera efectiva a los municipios, dándole la espalda a la descentralización que tanto se requiere.

En materia de implementación del acuerdo de paz, ¿Cómo cree que le ha ido al Gobierno Duque?

La polarización del país aún continúa y en vez de marchar sobre lo recorrido sigue empecinado en estancarse en discusiones bizantinas. El Gobierno no se ha dado cuenta que se requiere con urgencia centrarse en temas que contribuyen necesariamente a mejorar las condiciones de la implementación del acuerdo de paz, como son políticas de generación de empleo. El Gobierno no encuentra soluciones para lo que la ‘Colombia de a pie’ pide y al parecer no hay voluntad para oír.

En temas agropecuarios, ¿el Gobierno pasa la materia o se raja?

Francamente, en materia agropecuaria, el balance del gobierno es muy pobre. No se ha visto que el Ministerio de Agricultura articule políticas efectivas para impulsar el desarrollo del este sector, vital para la paz y economía del país. Los arroceros del país están quebrados, los cafeteros apenas logran sobreaguar, gracias a que se logró impulsar y aprobar la ley de estabilización de precios del café, en gran parte. Sobre el campo se asoman grandes dificultades por la falta de acción decidida del gobierno. A eso hay que adicionarle el total abandono de la política de inversión en vías terciarias y la falta de articulación del Ministerio de Agricultura con el Ministerio de Transporte para el mantenimiento de la red que conecta el campo con la ciudad.

¿Qué reparos tiene sobre el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA?

Actualmente el ICA se ha convertido en una entidad ineficiente y carente de competitividad, pues en vez de agilizar sus procesos, está frenando el sector pecuario, tanto a la hora de aprobar registros de medicamentos de uso animal que resultan prioritarios en términos de sanidad e inocuidad y seguridad alimentaria del país, sino también por el caos reinante en lo que se refiere a las guías de movilización animal, lo que a su vez afecta toda la cadena. A esto habría que sumarle el problema que existe con el cierre masivo de pantas de beneficio animal en diversos municipios de Colombia y la falta de coordinación con el Invima.

¿Por qué cree que al presidente Duque le va mal en las encuestas?

Creo que el Presidente no se ha conectado con la realidad del país y sus Ministros creen que el liderazgo se ejerce dese un escritorio en Bogotá, a espaldas de las necesidades del pueblo. El equipo de gobierno le hace falta ponerse las botas y conocer la verdadera Colombia, que esporádicamente recorre en los talleres “Construyendo País” que no es más que un teatro que busca tapar la falta de contacto verdadero con la población.

¿Cómo detener la muerte de líderes sociales y excombatientes de las Farc en el país?

Es un tema difícil y doloroso que requiere toda la atención del Gobierno. Esta tragedia debe combatirse con mucho más presencia y eficacia de la fuerza pública y de los organismos de investigación.

Una pregunta final, el Tolima y el Huila, además de ser regiones hermanas, comparten dos ‘elefantes blancos’: ustedes el ‘Triángulo del sur del Tolima y nosotros el distrito de riego Tesalia-Paicol, ¿Qué opina?

Conozco de primera mano lo del Triángulo del sur del Tolima, obra en la que se ha invertido 500 mil millones de pesos y que se encuentran prácticamente perdidos, debido en gran parte por el abandono de gobiernos anteriores y la falta de acción en atacar clandestinidad, el contrabando, las ocupaciones ilegales y el mantenimiento a lo largo de los años necesario para que pudiera ser operativo. Es una obra prácticamente siniestrada a la que hay que invertirle 700 mil millones de pesos para volver ese distrito de riego operativo y la tierra pueda ser productiva en beneficio del país. Con el distrito de riego Tesalia-Paicol, pasa casi lo mismo. Estas obras están sumidas en el abandono e indolencia del Gobierno que se hace el de la vista gorda y no encara los problemas de la regiones.

 

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