'Briyith' fue sometida a toda clase de vejámenes sexuales cuando estuvo recluída en la cárcel de Neiva.

“Este proceso se dilata por cuenta de la Defensoría del Pueblo…”, fue el fuerte pronunciamiento del juez tras aplazar el inicio del juicio oral contra tres hombres que estarían comprometidos en la violación a Ariel Joaquín Camacho o ‘Briyith’, cuando se encontraban recluidos en la cárcel de Neiva.

La falta del defensor del acusado Gonzalo Perdomo Vicaria, obligó al Juez Tercero Penal del Circuito de Neiva con Funciones de Conocimiento a suspender la diligencia y señalar que es una “dilación injustificada”.

En la audiencia hizo presencia la abogada Luz Ena Rojas, quien durante las etapas iniciales del proceso estuvo acompañó Perdomo como defensa de la Defensoría del Pueblo y esperaba asumir como defensora especial.  “Sostuve conversaciones con él, pero esta es la primera audiencia y no se me ha otorgado  poder”, dijo la profesional del derecho.

Agregó que laboró con la Defensoría Pública hasta el 30 de mayo pasado y el proceso lo entregó a la entidad.

El togado ante la manifestación de la abogada manifestó que se comunicaron con la Defensoría del Pueblo donde no encontró una respuesta satisfactoria. “No dan solución sobre los defensores públicos…este proceso se dilata por cuenta de la defensoría del pueblo y así se hará saber al Consejo Seccional de la Judicatura, es una dilación injustificada”.

El inicio del juicio oral contra Perdomo Vicaria y sus cómplices, Luis Hernando Zamora Guetucue y Edwin Yimeider Espinosa Martínez, será el 20 de abril de 2020.

 

Dramático relato

‘Briyith’, ingresó a la cárcel tras ser capturada con varias cápsulas de droga en su estómago y en ese momento comenzó su peor pesadilla, 10 de diciembre de 2012.

Cuatro años después del ataque sexual La Nación habló con ‘Briyith’, quien narró el ‘infierno’ que vivió en el patio 1B donde estaban Perdomo Vicaria, Zamora Guetucue y Espinosa Martínez.

Cuenta que le suplicó al entonces director del Inpec, Adrián Zambrano que la dejara ir al patio en la que miembros de la comunidad Lgbti podrían estar más tranquilos. Era el patio número 4. “Me contestó de muy mala manera. Que no podía acceder a mi petición, que eso era darme un premio y menos por el delito por el que iba. Señaló que tenía que convivir con las ratas”.

El 10 diciembre, llegó hacia las 5:00 de la tarde a los vagones del patio 1B. Allí lo recibieron con burlas. Todos querían tenerlo, pues les había llegado ‘carne fresca’. “En ese lugar siempre mandan los caciques y la autoridad nunca llega. De los patios para afuera mandan los guardianes y adentro los presos”, relató Camacho.

Recordó un hombre se le acercó por la espalda, era alto, orejón. Lo conocían como ‘El Loco’, y este le sentenció lo que estaría por sucederle. Le pidió un show de strippers. La obligaron a usar ropa íntima de mujer. Consiguieron varios condones y un tarro de crema.

De acuerdo con el testimonio de Ariel Joaquín, fue sujetada por unos 15 internos, donde uno de ellos de nombre Cristian Perdomo, alias ‘El Loco’, fue quien lo obligó a colocarse la ropa interior para el show, mientras aquel y otros realizaban actos obscenos.

Luego el ‘Loco’, llamó al ‘Mocho’, apodado ‘Basura’, este identificado por la Fiscalía como Luis Eduardo Guetucué, estando sujetado por los internos ‘El Salao’, ‘Carepapel’, ‘La Mechuda’ y otros; la obligaron a tener sexo oral, mientras alias ‘Basura’, se colocó un condón en la mano amputada, accediéndolo por el recto. Después le introdujeron un envase de plástico de gaseosa.

Fueron momentos de tortura, Ariel Joaquín, sintió morir aquel día cuando la tarde se despide del día. Fue abusada y ultrajada.

No pudo defenderse. Al final terminó en el baño, allí el dolor era insoportable y al hacer del cuerpo solo salía sangre. Las amenazas de muerte no se hicieron esperar.

Si ‘Briyith’ denunciaba lo sucedido, su suerte no sería la mejor. Una misiva entregada a un dragoneante fueron su boleto de salida del patio 1B dos meses después de ocurridos los hechos.

Recuerda esos dos meses como los peores, pues de ahí en adelante tuvo que acceder a las pretensiones sexuales de otro interno a cambio de cuidarla.

Ariel Joaquín Camacho, dice a un tener miedo, pues ya se encontró una vez con su agresor en la calle y éste la amenazó de muerte. “Pueden tomar represalias contra mí. Lastimosamente pese a tener dos medidas de protección solicitadas por la Fiscalía, estas no han sido efectuadas”.

La autoridad policial, no ha podido aplicar la medida de protección según lo argumenta en un trozo de papel y escrito a mano que, dicha petición no relaciona el nombre del agresor, ni su lugar de residencia o de notificación, los cuales según ellos son necesarios para el requerimiento de tal decisión judicial.

 

Se pudo evitar

Cuenta que sí desde el primer día en que pisó la cárcel de Rivera, le hubieran tenido en cuenta su petición, la historia sería diferente.

Solo dos meses después de haber ingresado a prisión, el 5 de febrero de 2013, fue trasladada de patio. No sin antes pasar una noche en la perrera, lugar que ya conocía.

Su salvación, fue en una entrevista con un representante del Ministerio Público en la que Briyith pidió ayuda para que lograran trasladarla de patio.  “Le pedí mi cambio a Adrián Zambrano y nunca quiso. No hubo una aprobación”.

Su paso por la cárcel también le dejó algunos amigos y a ellos, les manifiesta su gratitud eterna. Pues reconoce que intentó quitarse la vida en varias oportunidades.

La Defensoría del Pueblo, fue el primer organismo que le puso cuidado al caso de Ariel Joaquín Camacho a través de la funcionaria Constanza Arias Perdomo, luego su abogado Héctor Andrés Gutiérrez Barreiro, quien le ha colaborado en el proceso judicial que decidió instaurar.

Briyith reconoce que en el patio 1B, no todos fueron cómplices. Pero será la justicia quien se encargue de castigar a los responsables penal y administrativamente.

 

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