Por: Francisco José García Lara

Produce risa la indignación de algunos por los antecedentes de ciertos candidatos que se inscribieron para las elecciones, es gracioso y hasta ridículo creer que es deshonroso que esos fulanos busquen el favor popular cuando lo verdaderamente vergonzoso es que a pesar de su cuestionable pasado los volvamos a elegir.

La política electoral no es coherente, por whatsapp me llegó hace unos días un video en el que la senadora Esperanza Andrade ataca a Carlos Ramiro Chavarro, incluso asegura que está demandado por estafa. Si el video es real seguramente corresponde a la campaña anterior, pero no deja de ser un golpe bajo al candidato y una cuestionable postura de la parlamentaria que ahora respalda al supuesto embaucador, gajes de la disciplina de partido o de la necesidad de acomodarse a las “cambiantes circunstancias electorales”.

Por la misma aplicación me llegó un meme del programa de gobierno para una alcaldía que dice: para los estratos 5 y 6 contratos; para los 3 y 4 puestos; para los 1 y 2 tamales. En realidad eso lo que están esperando muchos de los votantes, por eso los antecedentes de los candidatos nada importan, finalmente es cuestión de sobrevivencia antes que de ideologías, principios o valores.

La Pulla no se quedó atrás y describió con mucho acierto los tejemanejes de la política en el Huila contando quienes están detrás de cada campaña, pareciera que por fuera del departamento conocen todo sobre las andanzas de los politiqueros regionales pero del Rio Patá hacia el sur no estamos enterados.

Son incontables las situaciones contradictorias de la politiquería que en cada elección proliferan, y que subsisten por la decisión de los ciudadanos de respaldarlas para defender sus propios intereses, es decir por no votar a conciencia, de allí la poca la preocupación por conocer y debatir propuestas, lo cual es muy diferente a la supuesta ignorancia o poca educación política que se endilga a los colombianos, incluidos los huilenses.

Para buscar a los culpables de que el país no cambie solo basta con pararnos frente al espejo, ahí está el responsable de lo que nos sucede, que no es nadie diferente a nosotros mismos que criticamos todo el tiempo, pero votamos para que sigan gobernándonos los mismos que reprochamos.

En cada elección nos ilusionamos que todo va a cambiar de manera milagrosa, lo cual solo será posible el día que entendamos que está en nuestras manos cambiar a los que se creen dueños del estado con la única arma que no dispara: el voto.

garcia.francisco@javeriana.edu.co

 

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