Lucero Herrera, (centro) durante el Congreso Nacional de Inclusión Financiera Rural, realizado ayer en Bogotá.

En el pabellón 4 de Corferias en Bogotá se llevó a cabo el Congreso Nacional de Inclusión Financiera Rural, organizado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid, con el fin de abrir un espacio para discutir tanto los avances como los retos para facilitar el acceso de pobladores, así como a micro y pequeños empresarios rurales a los servicios financieros.

Especialmente, en este evento se presentaron las experiencias y metodologías innovadoras en materia de inclusión financiera rural que se vienen implementando desde 2015 en 197 municipios afectados por la violencia a través del programa Aliados por la Inclusión, donde participan 30 entidades financieras y al que se le han destinado más de 848 millones de dólares.

Departamentos como Antioquia, Bolívar, Caquetá, Cauca, Córdoba, Magdalena, Meta, Nariño, Tolima, Sucre, Valle del Cauca y Huila se han beneficiado con la iniciativa.

Asdrúbal Negrete, director de del Programa de Iniciativas Rurales de Usaid, expresó que “el departamento del Huila representa un desarrollo importante para el país, estamos trabajando con distintos bancos, pero de manera específica con entidades de la región, con cuatro cooperativas. Tenemos un acompañamiento importante con Coofisam y Utrahuilca y nos encontramos realizando un proyecto con estas dos más Confíe y Credifuturo para hacer un proceso de interoperabilidad y transaccionalidad en el Huila”, dijo en diálogo con LA NACIÓN.

“El programa se enfoca en trabajar con las entidades financieras, nuestros resultados son conseguidos a través del esfuerzo con estas, fomentando el crédito productivo y la actividad formal, promoviendo el emprendimiento y desarrollo económico desde el pequeño productor hasta la mediana empresa”, añadió.

 

Varios casos de éxito hay en el departamento, pequeños productores han sacado provecho del programa de inclusión financiera rural.

Una de las personas beneficiadas es Lucero Herrera, que hace parte de Propitaya, conformado por un grupo de 60 familias de La Argentina y desde hace dos años, exportan el 70 por ciento de la producción de esta fruta a Asia.

“Nosotros nos conformamos hace 15 años como productores de pitaya y hoy en día estamos exportando como grupo asociativo a Hong Kong y a Malasia a través de una exportadora en Bogotá y nuestra proyección es estabilizarnos en el mercado internacional”, expresó.

“A través de una cooperación internacional, Coofisam nos dio un crédito para pagarle al productor, mientras se hacen los pagos de la fruta que se comercializa en Asia. Además, gracias a este apoyo hemos podido tecnificar nuestros cultivos, instalando sistemas de riego, mejorando la calidad de la fruta tipo exportación”, comentó.

Igualmente, Miriam Consuelo Urrea, creó junto con 45 mujeres cafeteras la marca de Café Especial de Género, La Soñadora, en Garzón y gradeció el apoyo que ha recibido para crear su empresa.

“La idea surgió porque como mujeres cafeteras, queríamos tener una empresa, ser mujeres que apoyan a sus esposos e hijos, entonces hicimos una asociación y constituimos una empresa con esta marca femenina. Tuvimos todo el respaldo y soñamos con la posibilidad de exportar nuestro café a Japón o a Italia, la idea es crecer”, dijo.

Miriam Consuelo Urrea creó la marca de Café Especial de Género producido por mujeres cafeteras de Garzón y Gigante.

 

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