Piero Emmanuel Silva Arce

Piero Emmanuel Silva Arce

Refiriéndose al primer año de labores del gobierno colombiano, electo en el 2017, la Revista Semana tituló su última portada de la siguiente manera: “Año de aprendizaje”. Sobre la idea de que este ejecutivo se ha equivocado, se quiere esconder la verdad y disimular lo que se avecina en los tres años que faltan. No ha habido ninguna equivocación, el proyecto de este sector político estaba claro desde la campaña donde a pesar de repetir y repetir mentiras, el circulo de personas que rodeaba a Duque develaba las intenciones políticas, económicas, culturales y sociales.

No solamente se presentaron muy pocos proyectos de ley y reformas constitucionales, sino que varios de los que se presentaron no pasaron la prueba en un Congreso desestructurado. El presidente que prometía gobernabilidad, se dedicó a sabotear la paz y a perder tiempo con las objeciones a la Justicia Especial de Paz (JEP) a pesar de que esta ya había pasado por la Corte Constitucional; un Gobierno que cacareaba en contra de la corrupción no hizo esfuerzos por sacar adelante los proyectos anticorrupción, y las políticas económicas llevadas a cabo por uno de sus ministros consentidos, Carrasquilla, ha llevado a que en junio la tasa de desempleo sea una de las más altas en los últimos tiempos: 10,7%; la defensa de delincuentes como Andrés Felipe Arias y Néstor Humberto Martínez, en lugar de proponer respuestas a las necesidades de la ciudadanía, ha generado, obviamente, un grave desgaste gubernamental; en términos de seguridad no solo ha habido graves errores al defender hechos delictivos cometidos por la fuerza pública, sino que estos han sido avaladas por el ministro de defensa.

El balance del primer año de Duque es positivo para quienes lo rodean, comenzando por el senador Uribe. Las élites que componen su círculo son exitosas bajo este gobierno, es decir, se está logrando el objetivo de privilegiar a los más ricos a costa de la precariedad de la mayoría. Y como eso fue lo que eligieron los colombianos, pues esos electores deberían estar celebrando mientras el resto sigue esperando las actuaciones de los años que le restan a este periodo presidencial. El proyecto se está ejecutando, no interesa la educación pública, se quiere aumentar la precariedad, se busca esconder la verdad de lo ocurrido durante el conflicto armado, se trabaja por tener al país en guerra, importa más hablar sobre Venezuela porque según ellos Colombia va muy bien. Por todo esto, no ha sido un año de aprendizaje, se trata del inicio de la implementación de un proyecto de sociedad que no es acorde al interés general.

 

 

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