Norberto Antonio Castaño Buitrago

Cuando hacemos mención al municipio de Villavieja, inmediatamente lo relacionamos con el desierto de la Tataoca y la posibilidad de observar fenómenos atmosféricos por su condición de tener cielo con poca contaminación lumínica y ser uno de los municipios más antiguos del departamento del Huila ya que su fundación se remonta  al 18 de agosto de 1550.

Pero hoy a pesar de sus 469 años de historia, es un pueblo sumido en el abandono estatal, con una carretera en mal estado a pesar de ser destino turístico y sus gentes castigadas con los permanentes hechos de corrupción.

Puedo afirmar que en los últimos 20 años se han perdido más de 100 mil millones de pesos, la mayoría provenientes de recursos de regalías, dineros que estaban destinados para la construcción de un moderno malecón a orillas del rio Magdalena, un matadero, la unidad de urgencias del hospital, un centro de eventos deportivos y culturales, el colegio Nacionalizado Gabriel Plazas y aulas para el SENA, entre otras obras de las cuales solo encontramos paredes viejas, puertas desvencijadas, salones que se convirtieron en ocasionales refugios de amores clandestinos y de consumo de alucinógenos, hasta un carro que alguna vez sirvió de ambulancia.

Del contrato de obra No. 001 de 2015 denominado “construcción de obras del Malecón y obras de mitigación Municipio de Villavieja, Huila, Centro Oriente por valor de 7 mil 762 millones 695 mil 557 pesos la Contraloría General de la Republica reveló hallazgo administrativo con presunta incidencia disciplinaria, penal y fiscal por valor de 2 mil 189 millones 15 mil 912 pesos, pero sin definir responsabilidades. La obra permanece inconclusa y abandonada.

Sobre el contrato de obra No. 022 del 15 de diciembre de 1998, cuyo objeto era la construcción del colegio Gabriel Plazas y  el contrato de obra No. 076 del 13 de septiembre de 1994 para la adecuación del matadero, después de 25 años la Contraloría General de la Republica afirma que se realizaron sin ningún tipo de planeación y control, encontrándose unas obras inviables. Solo estas dos obras a valores de 1994 y 1998 ascendían a casi 8 mil millones de pesos. Hoy nadie responde y lo único que reclama la comunidad es que se acabe la decidía Estatal y se logren terminar estos proyectos, considerados fundamentales para por fin tener una mejor calidad de vida. Espero sus comentarios.

 

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