En audiencias de control de garantías, el patrullero no aceptó el cargo de actos sexuales con menor de 14 años agravado y sucesivo, imputado por la Fiscalía.

En poder de las autoridades quedó el patrullero de la policía Dairon Orley Quinayas Calderón, investigado por presuntamente haber abusado sexualmente de un niño de cinco años de edad, en un sector residencial del sur de Neiva.

El uniformado oriundo del municipio de San Agustín, quien se desempeñaba como conductor de la ambulancia de la Policlínica La Inmaculada, fue detenido por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación CTI, tras la orden de captura expedida por el Juzgado Único Promiscuo de Campoalegre, por solicitud de la Fiscalía 43 Local Caivas.  

La investigación contra Quinayas Calderón, de 29 años de edad y 8 años en la Policía, inició con la denuncia del supuesto abuso del niño, que instauró la mamá.  Según relató la mujer ella se encontraba frente a su casa llevando una arena, luego entró a su vivienda para preparar la comida y los niños se quedaron afuera jugando.

Posteriormente el niño ingresó a la casa y le manifestó que le dolía la cola, la mujer le preguntó por qué le dolía y el niño no respondía, luego de insistirle siguió interrogando por qué, hasta que el menor le respondió que solo le dolía pero que no le había pasado nada;  lo que le produjo extrañeza y siguió preguntando de manera insistente al niño qué le había pasado y cuando amenazó con castigarlo el menor le contó  “que Dairon le bajo los pantalones, lo acostó en la cama y le metió el ‘pipi’ por la cola” relató ayer la Fiscalía en la audiencia de imputación de cargos.

La Fiscalía al hacer referencia a la denuncia de la mamá, manifestó que el patrullero les dejaba ver televisión a los niños en su casa, le prestaba el computador portátil al hermanito de 12 años, ganándose la confianza de los menores. Y según habría manifestado el menor al médico que lo valoró, en otras ocasiones el policía lo habría tocado en la cola y los genitales.

Legalizada captura

El patrullero Quinayas Calderón, fue presentado en audiencias preliminares ante el Juez Décimo Penal Municipal de Neiva con funciones de control de garantías.

El togado luego de examinar los documentos de expedición de captura presentados por la fiscal del caso decretó legal el procedimiento de detención desarrollado por los funcionarios del CTI el pasado miércoles a las 9:00 de la noche en la clínica policial, hasta donde llegaron por Quinayas.

En la diligencia el ente acusador le imputó el cargo de actos sexuales con menor de 14 años agravado y sucesivo; que no aceptó.

Al cierre de esta edición se estaba desarrollando la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento intramural que pidió la Fiscalía al considerarlo un peligro para la víctima y la comunidad, al señalar que días después de haberse cometido el presunto abuso y de irse del barrio, el uniformado regresó a tomarles fotos a los niños. “La víctima puede estar en peligro, él le estaba tomando fotografías, no sabemos cuál era la intención de esas fotografías”, dijo la fiscal.

Agregó además que estos delitos son reprochables. “Era patrullero de la Policía y tenía el deber de actuar de manera diferente”.

 

 

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