Rafael Rodríguez C.

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A la cárcel fue enviado el patrullero de la Policía, Dayron Orley Quinayas Calderón, investigado por presuntamente haber abusado sexualmente de un niño de cinco años de edad, en Neiva.

La medida de aseguramiento fue impuesta por el Juez Décimo Penal Municipal de Neiva con Funciones de Garantías, al acoger los argumentos de la Fiscal 43 Local adscrita al Centro Atención Integral Víctimas de Abuso Sexual. “Es una persona adulta, consciente de sus actos…hay un peligro para la comunidad en caso de dejarse en libertad y un peligro para la víctima”, dijo el togado.

El uniformado, de 29 años de edad, deberá responder ante la  justicia por el delito de actos sexuales abusivos con menor de 14 años agravado, en concurso homogéneo y sucesivo, que le imputó la fiscal.

Quinayas Calderón, es señalado por la mamá del menor, de haberle hecho tocamientos en el ano al niño, cuando se encontraba en la casa de él, el pasado miércoles 31 de julio a las 8:30 de la noche. “El niño ingresó a la casa, manifestó que le dolía la cola, le pregunté por qué le dolía, no respondía, le insistí, le dije que si no me decía le pegaba con la vara, hasta que el menor le respondió que solo le dolía pero que no le había pasado nada; me produjo extrañeza y seguí preguntándole de manera insistente qué le había pasado y cuando volví amenazarlo con castigarlo me contó Dayron le bajo los pantalones, lo acostó en la cama y le metió el ‘pipi’ por la cola”, relató ayer la fiscal al referirse a la declaración de la mujer.

El niño en la narración al investigador judicial, manifestó que Dayron lo acostó en la cama y le metió el pipi por la cola. “Sucedió por la noche cuando fue a casa de Dayron a ver televisión, se había acostado en la cama, allí  le quitó su ropa y le intentó meter el pene por la cola…”, manifestó el togado al referirse al testimonio del menor.

Agregó el juez que la narración “espontánea” el menor manifiesta que el después lo viste y le pide que no le cuente a su mamá, “pero el niño sale de allí y le comentó lo sucedido a su familia”.

La fiscal señaló que el uniformado al parecer se ganó la confianza del niño afectado y sus hermanos, llevándoles frutas, dejándolos ver televisión en su casa mientras él trabaja, y “así afianzar lazos de amistad y confianza para luego cometer el hecho punible que fue narrado por el mismo menor de edad a su progenitora, cuando huyó de su casa, asustado por lo que estaba pasando”.

El togado indicó que el presunto abuso ocurrió porque el niño va a la casa de Dayron, le deja ver televisión, les da comida y les compra paquetes a él y sus hermanos. “Dadas estas circunstancias se puede inferir razonablemente que Dayron Orley Quinayas, puedo haber participado en la comisión del delito que se le imputó”.

“Los relatos no son coherentes”

El abogado Carlos Enrique Cárdenas, defensor del patrullero, se mostró en desacuerdo con la medida de aseguramiento al manifestar que se le dio credibilidad al relato de la mamá del menor luego de haber dado cuatro versiones de los hechos.

“No entiende la defensa como se puede hablar de una inferencia razonable cuando los relatos no son coherentes, la señora dio una versión en la Carmen Emilia Ospina, otra versión en Medicina Legal, luego dio otra versión en la noticia criminal y otra versión en la declaración juramentada, le vamos a creer sin contrastar…”, dijo el defensor en la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento.

Agregó que su cliente después del supuesto abuso del menor se fue del sector donde vía para evitar problemas con la mamá del niño que vivía diagonal a su casa. “Dayron se fue del sector de la cuadra donde ocurrieron supuestamente los hechos para evitar problemas y no para amenazar a la víctima. Se fue del lugar porque vivía al frente del lugar donde la persona que le puso la denuncia”.

Sostuvo que el uniformado no ha ido al sector a tomar fotografías de los menores como lo denunció la mamá de los niños. “Dice la señora que Dayron el 9 de agosto estaba tomando fotos en un carro rojo, según le dijo testigo a ella y ese testigo no fue llamado a una entrevista para poder contrastar si era cierto o no”.

Indicó además que el relato del menor no fue espontáneo del menor, “el menor no salió llorando a contarle a la mamá, cuando el menor entra, la señora varias veces le pregunta que le paso, nada, que le paso nada, que le paso nada, le voy a pegar con la vara, nada, le voy a pegar. Luego de tanto amenazar al niño, él por temor de ser castigado, dice que Dayron lo acostó en la cama y le metió el pipi por la cola…”.

El abogado Cárdenas señaló que sin embargo los hallazgos “no dan para haya habido penetración y los hallazgos que posteriormente se realizan tampoco indican que se haya realizado una manipulación de carácter sexual  sobre el ano  del menor”.

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