Por: José María Yepes

Atlético Huila asediado por el fantasma del descenso, arranca una nueva etapa en procura de encontrar el camino que le permita conservar la categoría, rodeado de incertidumbre y con muchos conflictos que parten de las decisiones sorpresivas como la de comienzos de la semana anterior, la aún inexplicable salida de ‘Chonto’ Herrera y su cuerpo técnico.

Mientras muchos se preguntan sin encontrar respuesta, ¿Por qué el cambio repentino? El Huila sigue adelante buscando seguramente, fórmulas deportivas más eficientes, otros planteamientos para superar los resultados que en  la evolución general no son malos, pero discutidos en el criterio de la  dirigencia y más concreto a criterio del presidente que al final decide y se hace responsable de las consecuencias.

Pero hoy no es momento de hacer juicios a priori, porque de la misma manera que se cuestiona la determinación del brusco viraje, se tiene que reconocer en la escogencia del nuevo conductor alto grado de sensatez, no se puede descalificar la trayectoria del nuevo cuerpo técnico que compartirá, ahora responsabilidades para lo bueno y lo malo con directivos y jugadores.

Esto no justifica lo injusto, inexplicable e inoportuno del cambio, el maltrato e irrespeto a ‘Chonto’ Herrera, icono del fútbol nacional, se asume un riesgo gigantesco frente a la permanencia en la máxima categoría, es indiscutible y se requiere de trabajo,  paciencia, prudencia y solidaridad, no hay mucho tiempo, quedan pocos juegos y grandes necesidades, no caben decisiones acaloradas escudadas en un resultado y sería fatal un descenso.

Hoy todos tenemos que pensar en el equipo de los huilenses, el que  nació  a comienzos de la década del 90, en el que todos  aportaron, le donaron, le regalaron 30 mil pesos para que sea una realidad convertida en la pasión de un pueblo,  y de todas maneras para bien o para mal en un elocuente reflejo de la región a nivel nacional e internacional.

El Atlético Huila  vuelve a ser el equipo de todos, por encima de intereses particulares carentes de sentimiento, de orgullo sano y del verdadero amor regional, no  por conveniencias mercantiles, no; Atlético Huila es y no podrá dejar de ser orgullo de todos los Huilenses.

Pero como no puede ser solo sentimiento, es hora de reconocer para fortalecer las opciones de cumplir el objetivo, lo bueno que deja ‘Chonto’ que no es poco y todo lo que sabemos puede aportar con su experiencia Jorge Luis Bernal a quien hay que dejar trabajar para potencializar la nómina y sumar para ahuyentar el fantasma del descenso.

Algo para los dueños comerciales y económicos del equipo es reconocer fundamentalmente la importancia de mantener su negocio en primera categoría, algo distinto devalúa el producto y como para ustedes no hay nada mas allá, hoy un fracaso deportivo tendría también repercusiones directas en su insaciable ambición, lo de los demás, lo de ustedes los hinchas y en general lo de los huilenses  es aplazar una vez más, no se hasta cuando la posibilidad del anhelado abrazo con la gloria, eso no se vende, no tiene precio, algún dia dejaremos de ser perdedores, afortunadamente el camino se esta haciendo con el equipo femenino que a propósito ya está clasificado y hoy exhibe para orgullo de esos mismos huilenses el título de Liga y el más grande, la Copa Libertadores de América…  Algún dia será.

¡Que viva el Atlético Huila! El de los huilenses de verdad.

Comentarios