Albeiro Castro Yépez

 

La seguridad y la confortabilidad del turista en el destino ha logrado escalar en el complejo mundo de la administración pública, las entidades territoriales han creado al interior de su planta organizacional la Oficinas Municipales de Gestión del Riesgo como las responsables de planeación, organización, operación de la prevención y mitigación del riesgo. En este sentido, la Secretaria Departamental de Cultura y Turismo en desarrollo de los lineamientos del Consejo Departamental de Seguridad Turística se dio a la tarea de revisar su estado del arte en cada uno de los treinta siete municipios del departamento, el propósito de esta revisión es conocer de primera mano el soporte institucional que dé respuesta a las diferentes contingencias que se presentan en el desarrollo de la operación turística.

Temas tan cotidianos que parecen obvios pasan desapercibidos y solo se notan cuando sucede un siniestro, por ejemplo, como la autoridad municipal previene una contingencia en una operación náutica bien sea de aventura, transporte de pasajeros o práctica de deportes náuticos, actividades que hoy son cotidianas y están expuestas a imprevisibles fenómenos naturales, o, casos específicos, como la práctica de parapente o vuelos ultralivianos, actividades consideradas como de alto riesgo. Las instituciones que mayor registro presentan son la Policía Nacional, el Ejercito, generalmente arraigadas por el compromiso de la vigilancia y control del territorio; sin desconocer que los organismos de socorro muchas veces hacen presencia, pero no cuentan con los equipos de respaldo para atender las eventualidades que se presenten, o no cuentan con el personal debidamente formado para atender los casos específicos que se presenten. Los municipios generalmente cuentan con un plan de contingencia global y en materia de turismo le exigen al operador un plan de contingencia por cada evento que se realice; advirtiendo que una población tan rumbera como la huilense organiza cada año 37 reinados municipales del bambuco, más los reinados temáticos como los del Arroz, Turismo, Bizcocho, entre otros, pero, como el que reza y peca empata, dice el adagio popular, también se organizan las fiestas patronales y las peregrinaciones religiosas. Adicionalmente se deben considerar los eventos culturales y por supuesto los festivales musicales, donde el tema va desde lo suave como la música andina hasta los de alta vibración emocional cono la música electrónica que demandan acompañamiento permanente y especializado.

Un jugador clave en este tema de la seguridad es sin lugar a dudas la red hospitalaria, un destino de aventura debe contar con un hospital dotado de una unidad ortopédica, así como, los de rumba dura deben disponer de una unidad de toxicología que permita la pronta recuperación del intoxicado; temas que deben articularse con las respectivas pólizas de seguro que le mitiguen al municipio el impacto generado por un siniestro.

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