Carlos Guaraca Gómez, uno de los obreros que resultó herido en el desplome del estadio de fútbol de Neiva, fue indemnizado por el consorcio.

La decisión de archivar el proceso penal por lesiones personales culposas por la tragedia en el estadio ‘Guillermo Plazas Alcid’ de Neiva, quedó ‘congelada’, tras oponerse la defensa de uno de los dos  obreros indemnizados económicamente por los contratistas y el equipo técnico, encargado de la remodelación del escenario deportivo.

La preclusión del proceso fue decretada ayer por el Juez Primero Penal del Circuito de Neiva con Funciones de Conocimiento, luego de analizar los documentos que acreditaban que el consorcio Estadio 2014 había indemnizado a los trabajadores Carlos Guaraca Gómez y Querubín Vargas.

La acreditación del acuerdo se dio con la presentación de los contratos firmados por los dos obreros, los contratistas y sus abogados. “Se presentó un acuerdo transacional entre las partes. La acción penal se extinguirá para todos los implicados porque hubo reparación integral”, dijo el togado.

Guaraca Gómez suscribió el contrato de transacción el 3 de noviembre de 2016, mientras que Vargas firmó el acuerdo de indemnización el 7 de diciembre de 2018 ante la Notaria Quinta de Neiva y ambos acuerdos están amparados con una cláusula de confidencialidad.

La solicitud de preclusión había sido solicitada por el abogado Héctor Andrés Gutiérrez, defensa de la ingeniera, Angélica María Rojas. “Se presentó la petición de preclusión tras haberse indemnizado de manera integral a dos víctimas, con la cual se extinguiría la acción penal contra los procesados”, dijo el profesional del derecho.

Mientras que Guaraca y Vargas llegaron a una conciliación, sus compañeros de labores en el estadio y que también resultaron heridos se irán a juicio oral contra el consorcio: se trata Pedro Pablo Arteaga, Ramiro Medina, Héctor Orlando Casallas, Alfonso Arias Rubiano, Omar Leonel Forero, José Libardo Paz Medina, John Jairo Guaraca Pulido y Luis Enrique Arismendi Muñoz.

 

“No me han dado toda la plata”

Guaraca ayer en la audiencia le manifestó al juez de conocimiento que no ha recibido la totalidad del dinero que se comprometido el consorcio en el acuerdo de indemnización. “Firmé un documento en el que me iban a dar 20 millones de pesos y solo me han dado 13 millones, me faltan 7 millones”, dijo el obrero Guaraca Gómez.

Sin embargo en la documentación presentada al togado, aparece el acuerdo de transacción que acreditaría que le entregaron los 20 millones de pesos en efectivo en la notaria.

La manifestación de Guaraca originó que su abogada defensora, Natali Rozo, apelara la decisión de archivar el proceso penal, para que el los magistrados del Tribunal Superior de Neiva estudie los documentos y decidan si revocan la preclusión o la dejan en firme.

“Mi cliente me dijo que si eran las firmas de él en el contrato transacional, como en el recibo de caja, pero asegura que no recibió la totalidad de lo acordado. Me dice que es una bonificación”, dijo la profesional del derecho.

Guaraca cuando firmó el contrato de indemnización no estaba asesorado por un abogado. “Lo hizo solo, estaba sin un abogado, en un estado de necesidad, lo llevaron a la notaria y firmó”, manifestó la abogada.

Agregó que no solo se precluye el proceso penal sino que también el proceso civil y el administrativo.

 

“Estamos totalmente abandonados”

Los obreros que siguieron con el proceso penal contra el consorcio, manifestaron que los ofrecimientos de dinero que les han hecho son “muy poquito” para las lesiones que sufrieron y las secuelas con las que quedaron.

“Mis compañeros y yo tenemos muerte laboral, nadie nos va a dar trabajo. El consorcio está ofreciendo 20 millones, eso es muy poquito”, manifestó el obrero José Libardo Paz.

Agregó además que la aseguradora los dejó solos. “Positiva nos abandonó, no tengo salud, no están pagando pensión, no tenemos sueldo. Los accidentados del Guillermo Plazas Alcid estamos totalmente abandonados”.

Sostuvo que la empresa no los reubicó para trabajar. “El 19 de abril del 2018 nos iban a enviar una carta para que la empresa nos reubicara y a los dos días nos llamaron del consorcio y dijeron que la empresa está en quiebra”.

Alfonso Arias, obrero quien también sufrió lesiones, señaló que fueron abandonados. “Por parte de la Administración no hemos recibido ninguna ayuda. El consorcio nos ha hecho ofrecimientos, pero yo no voy a conciliar porque ellos no están pendientes de nosotros”.

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