Por: Francisco Argüello

No creo que salga bien librada, aunque la Justicia en el Huila ocasionalmente es extraña y sorprende. Marby Lucía Cachaya Vargas, la cuestionada pagadora de la institución educativa Ceinar en Neiva fue devuelta a su cargo semanas después de que la Personería de Neiva la suspendiera disciplinariamente por tres meses porque se convirtió en la principal sospechosa de manejos irregulares de más de 200 millones de pesos del plantel educativo. Cachaya retornó a su puesto, pero la Secretaría de Educación Municipal le endosó el problema a otro colegio donde no la dejan ni olfatear la plata.

Y es que sobre ella siguen apareciendo pruebas delicadas que confirman que manejó las finanzas del Ceinar- institución de artistas en el Huila- a su antojo. Y en muchas ocasiones realizó cheques a nombre de segundos, pero el dinero inexplicablemente terminó en su bolsillo.

Solo en 2016, 2017 y 2018 Davivienda reportó el giro desde la cuenta del colegio de 17 cheques por ventanilla por 57 millones de pesos. Lo curioso es que la mujer jamás especificó en el libro contable porqué se giraron y porqué terminaron como autopagos.

El 22 de junio de 2017, la pagadora supuestamente giró un cheque por ventanilla (39444-8) a Francisco Javier Vega por 4 millones 8 mil pesos. Lo extraño es que, según Davivienda, el cheque fue endosado y cobrado por Marby Lucía Cachaya. Al parecer, el señor Vega no tiene idea que usaron su nombre.

El 22 de julio de 2017, la señora Cachaya ‘pagó’ a través de otro cheque por ventanilla (4541) más de 5 millones a Carlos Julio Perafán Velásquez, pero curiosamente, el dinero del cheque terminó en su bolsillo porque lo endosó y lo cobró, según la entidad bancaria.

Al contratista del Ceinar Pedro Nel Palacios, la polémica funcionaria le giró el 28 de mayo de 2018 el cheque 4731 de Davivienda por 4 millones 900 mil pesos, pero terminó endosado y cobrado por ella.  Al mismo señor Palacios (quien al parecer desconoce el tema), el 19 de julio de 2018, le giraron otro cheque por 4 millones 800 mil pesos, pero también terminó endosado y cobrado por la pagadora.

El 9 de agosto y el 4 de septiembre de 2018, la pagadora Marby Cachaya le giró a Elizabeth Calderón Perdomo en dos cheques diferentes más de 6 millones 223 mil pesos, pero se repitió la historia: la plata terminó en su poder y la supuesta beneficiaria, al parecer, ni se enteró. Con German Neira, Carlos Enrique Salazar y Ehiber Uanez, ocurrió lo mismo. Aparecían como supuestos beneficiarios de los cheques, pero los giraba y cobraba la propia pagadora.

Marby Lucía Cachaya, sin asomo de vergüenza, se autogiró otros 8 cheques por 25 millones 50 mil pesos. Los hizo a su nombre y por tanto los cobró, según Davivienda. El 15 de mayo de 2018 se giró 8 millones y el 14 de abril del mismo año se pagó con cheque de ventanilla otros 5 millones, entre otros pagos.

La Contraloría General del Huila conoce cada uno de los cheques mencionados y dejó claro en un informe auditor que no hay evidencia que Marby Lucía Cachaya haya devuelto o reintegrado esos recursos económicos al colegio.

Con estas pruebas, ¿sigue dudando la Fiscalía y la Procuraduría? Si en realidad les importa la educación de los menos favorecidos hagan respetar al Ceinar, exijan la devolución del dinero y tomen medidas urgentes. ¡No más pasividad!

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