Norberto Antonio Castaño Buitrago

 

El 4 de enero y el 5 de abril del año 2018 en este espacio, escribí que en el departamento del Huila existían disidencias de las Farc, fundamentado en las versiones entregadas por campesinos, ganaderos, comerciantes, contratistas e incluso algunas autoridades locales.

Denuncié que esos grupos residuales estaban operando en algunas zonas de los municipios de Tello, Baraya, Algeciras, Gigante, Neiva, Palermo e incluso Garzón.

Desde varias instituciones oficiales cuestionaron mi denuncia, afirmando que en el departamento NO existían esas organizaciones armadas ilegales, aunque con el paso de los días tuvieron que darme la razón y reconocer su presencia.

Hoy es necesario retomar el tema ante la zozobra que están viviendo habitantes de la zona rural de por lo menos doce municipios huilenses, donde se incrementaron las extorsiones, las intimidaciones, reclutamiento forzoso e incluso casos de secuestro exprés.

Aun más preocupante lo dicho por el Personero de Neiva, Oscar Huber Zúñiga, de tener documentada la presencia de al menos 20 hombres con uniformes nuevos, botas pantaneras y armas de fuego de largo alcance en el sector de Tuquila, corregimiento Rio Ceibas de Neiva, límites con el departamento de Caquetá, que se identificaron como integrantes de la nueva guerrilla anunciada por alias Iván Márquez.

Los supuestos guerrilleros hicieron recomendaciones a la comunidad sobre normas de convivencia, como en su época lo hacían las Farc, con todo el poder intimidatorio que tenían.

No menos grave es la denuncia de presunto reclutamiento de menores de edad que se estaría registrando en algunas veredas de los municipios de Neiva, Tello y Baraya, así como la contratación de hombres y mujeres para integrar la nueva guerrilla. Tengo información de que muchos padres de familia, para evitar que sus hijos sean reclutados, optaron por trasladarlos a la capital del departamento del Huila.

Según el Personero, la ausencia del Estado, llámese Municipio, Gobernación o Nación, es caldo de cultivo para la presencia de estas organizaciones al margen de la  ley.

Las disidencias de las Farc sí existen en el Huila y ahora se les suman la nueva guerrilla y en algunas zonas el grupo de extrema derecha auto denominado Águilas Negras.

Señores del Gobierno, la Policía, el Ejército y la Fiscalía, es hora de demostrar que la autoridad sí existe y se ejerce como lo ordena la Constitución.

 

Espero sus comentarios al correo norbertico47 @hotmail.com

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