“María José ama la cultura opita y lo demuestra al danzar con el corazón el Sanjuanero huilense. Sueña con ser una reina del bambuco”.

Amaury Machado Rueda

huila@lanacion.com

 

María José Orozco Rojas de 7 años de edad, dejó a muchos admirados cuando en las pasadas fiestas del San Pedro se le vio bailar el Sanjuanero Huilense apoyada con una muleta, y luego con su prótesis.

Esta pequeña que para muchos es ejemplo de superación y alegría, nació sin más del 50 por ciento de su pierna derecha y en la izquierda padece de ligamento cruzado. Además tiene un problema maxilofacial y el Síndrome de Moebius, una enfermedad neurológica congénita extremadamente rara, en la que dos importantes nervios craneales no se desarrollan totalmente, causando parálisis facial y falta de movimiento en los ojos.

Para movilizarse, María José utiliza muletas o una prótesis la cual ya requiere ser cambiada. Su familia ha tenido que librar una difícil batalla con la EPS Medimás no solo para que le suministre la nueva prótesis a su hija, sino también un servicio y atención oportunos para el tratamiento de su patología.

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María José requiere que Medimás le haga entrega lo más pronto posible de su prótesis. Fotos suministradas

El pasado mes de abril de 2018 le realizaron a la niña una intervención quirúrgica de tibia y peroné, el objetivo era que el fémur quedara un poco más largo al igual que la rodilla de la otra pierna.

Actualmente necesita también de una nueva cirugía y recibir el debido tratamiento de rehabilitación en el Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt de la ciudad de Bogotá. A causa de tener varios procedimientos pendientes por autorizar por parte de esta EPS, la familia de María José ha recurrido a adelantar procesos jurídicos contra Medimás, aún sin obtener respuesta.

¿Qué pasa con la prótesis de María José? ¿Por qué Medimás se niega a entregársela? Es lo que a diario se preguntan sus allegados en el municipio de Campoalegre, lugar donde reside.

Pese a su discapacidad, el talento y la buena actitud de esta pequeña que se moviliza con una sola pierna son enormes. Ama la cultura opita y lo demuestra al danzar con el corazón el Sanjuanero huilense y también el ballet. Sueña con ser una reina del bambuco.

El secretario de Educación del Huila, José Luis Castellanos conoció el caso de María José y se ha solidarizado con la familia en tratar de aunar esfuerzos para solucionar la carencia de la prótesis que necesita la niña.

Otro caso similar, es el de Laurita, que por ocho meses, esperó que Medimás por fin le entregara una prótesis.

Ocho meses a la espera de una prótesisLaurita Ladino tiene 8 años, nació sin su pierna derecha y usa prótesis, cuya entrega por parte de Medimás por fin fue posible después de todo un complique. Ella y su familia vivían en Bogotá, donde la EPS Famisanar le suministraba las prótesis, además la niña era atendida por el Instituto Roosevelt y el técnico de ortoprótesis Juan Manuel Zuluaga, quien también participa en la jornada Healing the Children que se realiza cada año en el Hospital Universitario de Neiva y que trae profesionales de todo el mundo para atender a niños con diferentes condiciones.

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Cada año y medio aproximadamente, dependiendo de su crecimiento Laurita debe hacer cambio de su prótesis. Ocho meses debió esperar a que Medimás le entregara una.

Hace seis años, debido a temas laborales, la familia trasladó su sitio de residencia al Huila y pidieron la portabilidad a Famisanar que los pasó a Cafesalud en Neiva la cual luego se convirtió luego en Medimás, y entonces ahí comenzó el viacrucis para ellos. Los padres de Laurita radicaron la documentación en diciembre de 2018 para que la EPS le suministrara la prótesis y solo a finales de agosto de 2019 se la entregaron.

Debido a la demora de Medimás en la entrega de la prótesis, la familia tuvo que pagar cerca de 1 millón de pesos en la adecuación de la que ya tenía la niña mientras la EPS les entregaba la prótesis nueva. Sin embargo, este dinero no les fue reembolsado por parte de la empresa prestadora de salud.

“En febrero nos dijeron que la prótesis estaba autorizada pero que tocaba esperar nos asignaran un proveedor, luego de un tiempo nos asignaron uno y allá le tomaron las medidas a la niña, al cabo de un mes nos informaron que ya no tenían convenio con Medimás”, relató el padre de Laurita, Oscar Ladino.

“A los 15 días la EPS indicó que teníamos que volver a radicar papeles de nuevo y a mi esposa la pusieron un viernes a las 5:30 de la tarde hacer fila con 10 personas más en un módulo donde no estaba atendiendo nadie. Yo llegué allá y la encontré llorando, con los niños con hambre. Cansados de todo eso hicimos dos escándalos el mismo día, nos paramos en la raya  y hasta groseros fuimos pero fue la única forma que nos atendieran en Medimás, su director en Neiva se comprometió con nosotros a que iba hacer el pago al proveedor para que nos pudiera entregar la prótesis, y así fue”, continuó Oscar.

“Nos ha tocado ir a poner quejas a la Supersalud, poner tutela, la juez alcanzó a dictar orden de arresto contra los de Medimás, y aun sí esa gente no se mueve, no les importa nada. Toda esa situación es muy lamentable porque muy seguramente hay más personas con casos iguales que están esperando que le tramiten una prótesis”, concluyó el padre de familia.

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Cada año y medio aproximadamente, dependiendo de su crecimiento Laurita debe hacer cambio de su prótesis. Ocho meses debió esperar a que Medimás le entregara una.

Las prótesis deben surtir un proceso que dura máximo 5 meses entre la aprobación, la búsqueda de un proveedor que la construya, muchas veces las piezas deben ser importadas y tienen un alto costo.

A lo largo de su vida Laurita ha tenido cinco prótesis. Cada año y medio aproximadamente, dependiendo del crecimiento de la niña, hay que hacer cambio de prótesis, debido a que debe estar nivelada con la otra pierna, cuando ya la opción de ajustarla llega al momento en que no se puede estirar más y entonces toca reemplazarla. Además las prótesis se desgastan y más en el caso de los niños como Laura que muchas veces, según comenta su padre, ha llegado a casa con la prótesis desarmada o colgando porque es muy activa. La pequeña asiste a un colegio privado en el oriente de Neiva donde cursa Tercer grado, recibe también clases de natación con el entrenador Fabián Molano en la Usco. Toca la guitarra, trepa a los árboles y al igual que María José, baila el Sanjuanero.

“Nos preocupamos por que ella cuando crezca sea independiente. Si ella se cae no la levantamos se levanta sola. Creemos que es una niña muy feliz”, manifiesta Oscar.

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