during a Copa Libertadores soccer match in Bogota, Colombia, Thursday, March 1, 2018. (AP Photo/Felipe Caicedo)

Amaury Machado Rueda

huila@lanacion.com

Quienes tuvieron la dicha de vivir con ella, de compartir su espíritu de servicio y de ciudadana ejemplar, la despidieron ayer en una solemne eucaristía amenizada con música sacra en la hermosa y acogedora capilla del colegio Gimnasio Moderno, ubicado en plena carrera novena con calle 74 en la ciudad de Bogotá.

Su esposo Fernando Ospina Hernández, hijos, nietos, sobrinos, así como personalidades del ámbito político y empresarial del país acompañaron este emotivo momento que constituye la pérdida invaluable de la exministra Olga Duque de Ospina. Los senadores Rodrigo Lara Restrepo y Ernesto Macías Tovar; los representantes a la Cámara Jaime Felipe Lozada y Álvaro Hernán Prada; el gobernador Carlos Julio González Villa, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Neiva Ariel Rincón Machado, así como el empresario Jesús Oviedo Pérez encabezaron la representación huilense que con gran respeto y admiración expresaron su sentir en esta última despedida.

Soldados del batallón Guardia Presidencial, en uniforme de gala, escoltaron el féretro con los despojos mortales.

En la ceremonia se destacó la vida llena de logros y realizaciones personales y profesionales de la señora Duque de Ospina, quien falleció a los 89 años de edad el lunes pasado. La recordaron como una gran amiga que siempre reflejó simpatía, amabilidad, calidez humana y poseedora de un innegable liderazgo que trascendió más allá de las fronteras de la política tradicional, virtudes que heredó de su progenitor Max Duque Gómez.

La destacada dirigente asumió con gran responsabilidad y carácter relevantes cargos como representante a la Cámara, Senadora, directora general de Cajanal, Ministra de Educación, Embajadora ante la ONU y fue la primera mujer huilense en ser designada como Gobernadora del Huila.

during a Copa Libertadores soccer match in Bogota, Colombia, Thursday, March 1, 2018. (AP Photo/Felipe Caicedo)

Las ‘Frisoladas’ de doña Olga

El querido columnista y periodista ‘Poncho’ Rentería fue uno de los amigos entrañables de doña Olga y testigo de las ‘frisoladas’ que ella realizó en su casa en Bogotá desde los años 70, y que reunía a toda la clase política del país. No podía ser otro el plato principal sino fríjoles, pues les gusta a todos y más si eran servidos en tazas orientales lacadas y en pequeña cantidad, cuenta como anécdota Rentería.

“La fórmula de los fríjoles la aportaba la familia Ospina Pérez y Ospina Hernández, pero Olga había estudiado en Suiza y era muy buena para los sándwiches que preparaba a sus hijos, 18 nietos y 44 primos”, menciona el periodista.

Su hogar lo describe como una casa agradable, democrática, conservadora, de un ambiente siempre cordial y centro de conversaciones de quienes hacían la política.

“Era eso una tertulia, era muy rico ver a izquierdistas del Polo Democrático conversando con Cornelio Reyes, con Gabriel Melo Guevara, con Enrique Gómez Hurtado y con muchos más godos queridos y simpáticos. Álvaro Castaño, Rodrigo Lloreda, Carlos Holguín Sardi, Juan Gossaín, Darío Arismendi eran fijos en esos almuerzos. Se hacían grupitos de cuatro, cinco, seis, generalmente el que iba ganando las encuestas era el mejor corrillo. En elecciones allí se hacían muchas cábalas, vaticinios, eso sí, predominaban los godos. El presidente López, que era un cachaco pinchadísimo y cultísimo no perdía almuerzo allí y durante 45 años almorzó con Olga Duque los miércoles. En esa casa conocí señores muy simpáticos, encantadores, era muy bueno, por ejemplo, ver a Javier Ayala conversando con Luis Carlos Sarmiento Ángulo”.

“Ella (Olga), se paseaba por los grupos, tenía muchas amigas Miss Colombia, actrices de televisión, allí nacieron muy buenas amistades de gente querida como lo fue Ivonne Nicolls. No se tomaba mucho licor, de pronto una copita de vino blanco chileno. Había dulces de Natagaima y de Yaguará”, memoró ‘Poncho’ Rentería.

Y agregó: “Cuando fue Ministra de Educación fue muy buena porque tenía a su hija Jimena al lado de secretaria privada y asesora, y ella es economista, abogada que sabe de derecho laboral, una repila. Olga se ganó muchas antipatías de Fecode, pero hombre, es que se pasa con los paros, y ella advirtió sobre eso”.

Desde ayer, doña Olga hace parte de esa galería memorable de hijos destacados con los que, por fortuna, el Huila ha logrado contar a lo largo de su historia.

 

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